La petición del director de la Caja del Seguro Social (CSS) de un crédito extraordinario por 29.9 millones de dólares al presupuesto de la institución, que en su mayor parte es para aumentar los gastos de planilla, no tiene razón de ser en una economía que refleja una fragilidad fiscal y presenta pronósticos desalentadores para los próximos años. Ya el contralor general de la República lo ha manifestado: de aprobarse dicha partida, el déficit operativo de la Caja aumentaría en más de 80 millones de dólares, lo que empeorará la cruda situación por la que atraviesa dicha institución. Esta ha venido mostrando un panorama caótico desde hace varios años y peligra la salud de los cuatro programas de seguridad social. La amenaza del director de la CSS de que si no se aprueba la partida se cerrarían algunos hospitales, además de temeraria, es irresponsable, porque precisamente se trata de aquellos hospitales cuya adquisición fue cuestionada. Con esa posición, se evidencia una pésima administración y planificación de los bienes y dineros de la Caja, que está llamada a garantizar la seguridad social de los panameños, por lo que los asegurados pierden cada día más sus esperanzas en un mar de programas deficitarios. So pretexto de que hay que cambiar primero el sistema económico, el director de la entidad se está convirtiendo en el sepulturero de la Caja y afectando, de paso, la tranquilidad social, política y económica de los panameños.
Hoy por Hoy 2003/06/20
20 jun 2003 - 05:00 AM