Es positivo para Panamá que el gobierno nacional comience un acercamiento con países de la Unión Europea con el propósito de mejorar las posibilidades de intercambio económico, comercial y cultural. En este contexto, son razonables los viajes oficiales al extranjero. La visita de la mandataria al principado de Mónaco es oportuna, dado que además resalta en el Viejo Continente, la conmemoración del Centenario de la República. No obstante, resulta inconsecuente con la razón de este periplo, que la presidenta afirme que el viaje para atender la invitación del príncipe Alberto no le cuesta nada al país. Esta aseveración es, además de irresponsable, chocante, por cuanto Panamá gasta miles de dólares en salarios por el tiempo de la presidenta, sus ministros y demás funcionarios viajeros. Ese es dinero que paga el contribuyente para que le solucionen sus problemas, y no para tener a tantos funcionarios concentrados en una visita de esta naturaleza.
Hoy por Hoy 2003/07/25
25 jul 2003 - 05:00 AM