Criminal. Salvaje. Inhumano. Así puede calificarse el sistema que mantiene rodando a conductores irresponsables que atropellan a peatones y luego se dan a la fuga, que además incumplen las normas del tránsito y les importa un comino con los usuarios. Pero eso no es todo. Los verdaderos culpables son los gamonales dirigentes y legisladores transportistas que aprobaron el actual marco regulatorio del sector transporte. En efecto, el sistema vigente promueve la ineficiencia y desincentiva la calidad en la prestación del servicio. Además, trae como consecuencias una escasa oferta, pésimas condiciones físicas de los vehículos y constantes accidentes de tránsito, precisamente por las regatas en la vía. Para subsanar esta crisis, se debe eliminar de raíz el sistema anacrónico de cupos, modificar de inmediato la ley actual y proponer con valentía un sistema de concesiones para cada ruta, con condiciones mínimas de calidad previamente establecidas y criterios de evaluación claramente determinados. De esa forma, los interesados competirán en un acto público para obtener el derecho a esa ruta. De no ser así, no habrá cura para un paciente que agoniza con una enfermedad terminal.
Hoy por Hoy 2003/07/27
27 jul 2003 - 05:00 AM