El Panamá oficial es una fuente inagotable de sorpresas. Una de las más recientes es el descubrimiento de un embajador extraordinario y plenipotenciario de nombre Alvaro Naranjo Salazar, en misión especial, colombiano y banquero por más señas, que representa a Panamá ante cualquier país y gobierno, sobre cualquier asunto, sin límite alguno. Hemos creado una especie de embajador globalizado, para atender asuntos también globalizados, lo que sea que ello signifique. El caballero que detenta tan vastos poderes no es desconocido en el país. Fue gerente general de Bancafé y cuenta con la presidenta de la República como una de sus clientas distinguidas. Un cheque de gerencia de ese banco se habría utilizado para pagar gastos y honorarios incurridos en la remodelación de la famosa casa presidencial en Punta Mala. Pero hay más. Uno de los amigos del banquero-diplomático es un colombiano de nombre José Vásquez Gallego, quien resultó ser presidente de una sociedad anónima panameña denominada Hanta Corporation, propietaria del helicóptero HP-1430, hundido a balazos en circunstancias que aún no se han aclarado. Sea como fuere, queda mucho por explicar sobre el banquero-diplomático y sus misiones especiales.
Hoy por Hoy 2003/07/30
30 jul 2003 - 05:00 AM