Todas las señales presagian una tempestad en la Caja del Seguro Social (CSS) y, particularmente, en sus finanzas. Un diálogo de sordos domina la grave crisis, con déficit en abundancia, y la empuja hacia un despeñadero que pondrá en peligro el conjunto del sistema económico nacional, lo que representará un atraso mayor en todos los órdenes. El Diálogo Nacional por la CSS, auspiciado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), está por concluir sin haberse llegado a acuerdos en relación con los puntos clave del programa de pensiones. Es un código de alerta de la precaria situación de la CSS y de los vientos que se avecinan. A diferencia de la crisis de la seguridad social, actores de variados sectores han llegado a consensos en el último decenio sobre asuntos tan complejos como el futuro canalero, el tema educativo y policial. Es tan serio lo que está ocurriendo en la entidad que ni siquiera los miembros de la junta directiva pueden obtener del director Jované la base de datos con la información relevante para tomar decisiones. ¿Por qué se priva a la comunidad de conocer el 'disco duro' de la CSS? ¿Qué se está escondiendo? Como si fuese poco, la junta directiva le denegó al director un proyecto de presupuesto para el 2004 con el germen del déficit. En materia de seguridad social, la sensatez, el realismo y el interés nacional deben ser rescatados.
Hoy por Hoy 2003/08/18
18 ago 2003 - 05:00 AM