Cuando Ashwani Kumar asumió el mando como el máximo oficial anticorrupción de la India el año pasado, el primer ministro Manmohan Singh, su nuevo jefe, le aconsejó: “siga el camino correcto”.
Sin embargo, la tarea ante él había frustrado a muchos otros. India califica en el número 85 en un índice sobre percepción de corrupción creado por Transparencia Internacional.
Kumar, de 58 años de edad, agente de policía de carrera y director de la Oficina Central de Investigación, ha enfrentado directamente su inútil e incesante tarea, cual Sísifo. En apenas unos cuantos meses, él ha puesto de relieve la visibilidad de la lucha de India en contra de complejos crímenes corporativos y ya ganó el respaldo popular para sus programas enfocados al combate de la corrupción dentro del gobierno.
Lo más notable de todo es que las habilidades investigativas de su dependencia en el área comercial se ganaron la aclamación internacional luego de que el fundador y presidente de una de las mayores empresas de tecnología informática, Satyam Computer Systems, confesara que había falsificado mil millones de dólares en efectivo en su balance general de enero, lo cual constituye el mayor y más extenso fraude en la India moderna.
Apenas 45 días después de haber tomado el caso, la Agencia Central de Investigación había entablado cargos en contra de seis personas y presentado una minuciosa explicación de cómo habían sospechado los investigadores que había ocurrido el fraude, con base en cientos de entrevistas y respaldada por miles de páginas de documentos.
Esta dependencia incluso describió los más mínimos detalles de los trucos contables y tácticas de doble facturación empleadas para cometer el fraude. Por contraste, el Departamento de Justicia de Estados Unidos necesitó de varios años para darle forma a un firme caso en contra de altos ejecutivos de Enron, la empresa del ramo de energía que actualmente está en bancarrota. La comparación pudiera no ser completamente paralela, debido a que una confesión reveló el fraude en Satyam. Sin embargo, la magnitud de la estratagema contable ha llevado tanto a analistas como a académicos a catalogar a Satyam como la Enron de India.
Sudhakar V. Balachandran, catedrático adjunto de contabilidad por la Facultad de Negocios de Columbia, dijo que Estados Unidos podría aprender mucho de la rápida respuesta de India a Satyam.
Inversionistas extranjeros saben que se aplicaron medidas expeditas y decisivas, notó Balachandran. Si soy un inversionista que estudia un mercado emergente, voy a buscar indicaciones de que funciona bien. Eso incluye acometer una expedita investigación penal a la primera indicación de corrupción o fraude, dijo.
Algunos defensores de los derechos dicen que esta dependencia india ha mostrado celo excesivo en su tarea y ha ignorado el proceso debido. Bajo instrucciones de esta dependencia, dos de los contadores de Satyam han estado encarcelados desde hace siete meses sin juicio, aun cuando ellos sostienen su inocencia y no han sido condenados formalmente de crimen alguno. La oficina de Kumar arguye que su encarcelamiento está justificado.
Más allá de Satyam, Kumar tiene grandes ambiciones para la dependencia de investigación. Con apenas 5 mil agentes, tiene menos de la mitad del tamaño de su equivalente más cercano en EU, el FBI, aunque la población de India es cuatro veces mayor a la estadounidense. La dependencia de India está intentando innovar métodos para combatir la corrupción y los pagos de sobornos.