Cuando los residentes de Changuinola esperaban el fin de los estragos causados por las intensas lluvias, ayer, a las 5:30 p.m., Rosita Jiménez, una prometedora estudiante de tercer año, resbaló en un canal de aguas pluviales en Finca 30, y fue arrastrada por la corriente hasta perecer ahogada.
Horas antes, unidades del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) habían rescatado el cuerpo sin vida de Victoriano Abrego, de 21 años, quien se ahogó en el cauce de una quebrada. Con Rosita sumaron tres las víctimas fatales por inmersión, más otros dos desaparecidos que se unen a la tragedia que embarga a Bocas del Toro, donde las lluvias no dan tregua.
Jonathan Stonestreet, director del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), dijo que los cuatro albergues temporales que operaron en Changuinola (El Empalme, Guabito, Finca 6 y la Escuela de La Mesa) acogieron a 875 damnificados, quienes debieron huir de sus hogares amenazados por la creciente del río Sixaola y otras quebradas.
En tanto, dos camiones de la Policía Nacional, con provisiones, ropa y agua potable, finalmente llegaron al caserío de Las Tablas, el cual había quedado incomunicada por las inundaciones.
En el área de Cricamola, zona comarcal, los indígenas de Canquintú miraban con tristeza las bases del puente de zarzo que un año atrás había inaugurado la presidenta, Mireya Moscoso, el cual fue arrastrado por la violencia del caudal, dejando incomunicadas varias poblaciones. Un aviocar y un helicóptero del Sistema Aéreo Nacional han estado volando al área para llevar alimentos y frazadas.
En Veraguas, Lorenzo Araúz, director provincial del SINAPROC, dijo que las lluvias amainaron y el sol se dejó ver en la zona norte de Santa Fe, pero un fuerte viento de mar adentro impedía el arribo de helicópteros a Calovébora. Un albergue temporal instalado en la escuela primaria recibió a unos 78 adultos y niños, de los cuales ayer quedaban 50. Cuatro viviendas fueron destruidas por las aguas y otras 18 quedaron afectadas.
En Santiago, mientras tanto, el comercio y las organizaciones cívicas iniciaron colectas de alimentos, ropa y agua potable. Se espera que hoy, martes, se pueda viajar desde Santa Fe a Alto de Piedra y Guabal, tramo que quedó intransitable a causa de los derrumbes.
A su vez, el Ministerio de Obras Públicas dispuso un tractor para despejar la vía a Calovébora y remover los deslizamientos, al igual que en el Islote, entre los ríos Calovébora y Guazarito, donde cuatro casas fueron arrasadas por las aguas.
Colón tampoco se libró del temporal. Decenas de familias residentes en las comunidades del Bongo y Las Cruces, corregimiento de La Encantada, quedaron incomunicadas por tierra y esperaban la ayuda de la primera dama de la República.
