Hay omisiones que para nosotros constituyen violaciones flagrantes de la resolución, dijo Powell durante una conferencia de prensa en el Departamento de Estado, en Washington.
Para el jefe de la diplomacia estadounidense, la declaración iraquí entregada el 7 de diciembre a la ONU no facilita la búsqueda de una solución pacífica al desarme de Bagdad.
Si el desarme de Irak no puede hacerse pacíficamente, será hecho por la fuerza, advirtió, al tiempo que explicó que Washington no tiene fecha límite para decidir o no una intervención militar y hace todo (...) para evitar la guerra.
La ausencia de pruebas (en la declaración iraquí) significa que no podemos estar confiados, dijo por su parte el jefe de inspectores de desarme de la ONU, Hans Blix.
Entre los asuntos relevantes que Estados Unidos considera como omisiones en la declaración de Irak sobre sus programas de armamento, figuran, según Washington, los esfuerzos (de Bagdad) para procurarse uranio en Níger, a los cuales la declaración no hace mención, según Estados Unidos.
El embajador adjunto de Irak ante la ONU, Mohamed Salman, negó en las Naciones Unidas que la declaración iraquí sobre sus programas de armamento de destrucción masiva violen la resolución 1441.
