Representantes de ambas comunidades dijeron que el juego "Grand Theft Auto: Vice City" incita a cometer delitos motivados por el odio y que estaban considerando tomar medidas, desde judiciales hasta un boicot contra la empresa creadora, Rockstar Games, y los vendedores minoristas.
"El juego no debe estar diseñado para destruir vidas humanas, no debe estar diseñado para destruir a un grupo étnico", dijo Jean-Robert Lafortune, de la Coalición Popular de Haitianos Estadounidenses.
El Grand Theft Auto III conduce a los jugadores a la "glamurosa y hedonista metrópolis de Vice City", una ciudad playera como Miami, donde abundan los inmigrantes del Caribe y América Latina.
En el juego, un ex recluso tiene que recuperar un dinero derivado del tráfico de drogas que le fue robado, y para ello ha de enfrentarse a pandillas de haitianos y cubanos que dominan las calles de la ciudad.
La empresa matriz de Rockstar, Take-Two Interactive Software Inc, dijo que no había querido ofender a nadie con el juego.
"Entendemos las inquietudes de la comunidad haitiana y las estamos considerando seriamente", manifestó la empresa.
"Algunas expresiones de los personajes de ficción en Grand Theft Auto: Vice City han sido sacadas de su contexto. No hubo intenciones de ofender a ningún grupo étnico".