A algunos magistrados de la Corte Suprema se les ha olvidado que su razón de ser es la limitación del poder público, señaló Fernando Berguido, presidente de Transparencia Internacional, Capítulo de Panamá.
Berguido no cree que el problema de la escogencia de los magistrados radique en el sistema, porque hay otros países en los que funciona perfectamente. Los controles legislativos no están funcionando; es necesario que la Asamblea sea más exigente a la hora de ratificar a los magistrados, afirmó.
Dijo que es necesario examinar más a fondo los méritos y la independencia que tienen los candidatos en relación con los gobernantes.
El artículo 207 de la Constitución dispone que los magistrados son independientes en el ejercicio de sus funciones y no están sometidos más que a la Constitución y la ley; pero los inferiores están obligados a acatar las decisiones que dicten sus superiores jerárquicos al revocar o reformar, en virtud de recursos legales, las decisiones proferidas por aquellos.
Sin embargo, añadió Fernando Berguido, en la práctica algunos magistrados no han demostrado esta independencia, por el contrario, responden a los intereses de los grupos que ostentan el poder. En enero de 2002, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Adán Arnulfo Arjona, respaldó la apertura de un debate sobre un eventual cambio en el sistema de selección de los magistrados.
