Dejo para otro rato todo lo de textear, tuitear y webear –fenómeno no solo panameño, sino universal– y me voy a una palabra que me irrita un poco.
A pesar de que hablamos “buco de espanglis” –o por lo menos yo lo hago– la verdad es que en Panamá no mutilamos mucho la lengua de Cervantes, a juzgar por el uso innecesario de anglicismos en otras latitudes. Eso también, en otro rato.
La palabra que traigo a estas páginas hoy es otra, que tiene su perfecto equivalente en español: marketing.
Aunque el Diccionario de la Real Academia Española recoja marketing desde 1984, en español tenemos uno perfectamente adecuado, que es mercadeo, y que incorporó el antedicho en 1974.
El término viene del latín mercator, que se autoexplica. Marketing, por su parte, es una voz inglesa que provino también del latín, pero que llegó a la lengua de Chaucer por medio de la de Voltaire.
La primera acepción que recoge el Oxford data de 1561. Originalmente, se refería únicamente a la compraventa.
Luego, junto con merchandising, ha evolucionado a punto de megaciencia, y trasciende la venta de productos inánimes. Leí algo muy simpático hace rato y lo archivé, pero se me quedó por fuera la fuente, me disculpo.
Pero el rollo dice así: Si ves a un tipo guapo en una fiesta, te le acercas y le dices: ‘soy fantástica en la cama’, eso es mercadeo directo. Si estás en la fiesta con unas amigas y una de ellas le dice al tipo: ‘¿Ves a mi amiga? Ella es fantástica en la cama’, eso es publicidad. Si le pides al tipo su número de teléfono, lo llamas al día siguiente y le dices: ‘Hola, soy fantástica en la cama’, eso es telemercadeo.
Si cuando ves al tipo te acomodas el traje, sacas el pecho, vas y le sirves un trago y como por descuido le frotas el busto contra su brazo, y de paso le dices ‘Ah, fíjate, soy fantástica en la cama’, eso es relaciones públicas. Si en cambio, es el tipo el que se te acerca y te dice ‘tengo entendido que eres fantástica en la cama’, estamos hablando de reconocimiento de marca.
Si convences al tipo de que se vaya con tu amiga, entonces tú eres la representante de ventas.
Si el tipo no quedó satisfecho con tu amiga y te llama a ti al día siguiente, es para “soporte técnico”.
Ah. Y si a cada rato oyes cuentos de mujeres similares, pero tú jamás te encuentras una, entonces, mai fren, has sido víctima de falsa publicidad.
