El balance entre el caos, la belleza, el amor y el dolor resultan en “Dystopia” lo contrario de utopía, explica el artista Micky Fábrega, cuyas obras se exponen en galería Mateo Sariel hasta el 4 de junio.
Esta colección de 15 pinturas en formato grande y 4 pequeñas hacen un balance entre la sutileza de trazos con lápiz y colores fuertes con aerosol y acrílico.
A través de colores vibrantes, Fábrega hace alusión a la naturaleza y sus fenómenos.
Dystopia fue un término utilizado por primera en el siglo XVIII, según la Oxford Dictionaries Online.
La idea de la sociedad perfecta queda a un lado para dar paso al estallido de formas, que se equilibra con las figuras humanas que aparecen bosquejadas en el fondo. Con esto el artista trata de lograr una ponderación entre la naturaleza y los efectos del progreso.
Las explosiones estelares, la aurora boreal, las noches oscuras, la música country y la literatura distopiana son algunas de las fuentes de inspiración de este artista que estudió fotografía, cine y mercadeo.

