A medida en que el recuento consolidaba la abismal distancia entre Juan Manuel Santos y Antanas Mockus, en las redes sociales de internet, tan importantes en la campaña de los verdes, surgieron voces que pedían a su candidato que se retirase de la carrera electoral para ahorrarle al país los costos de una segunda vuelta que, en principio, parece perdida.
Horas después, y ante cientos de seguidores que se esforzaban en mantener el ánimo alto, Mockus dejó claro que no piensa tirar la toalla. El matemático pidió a sus bases que no bajen la guardia, reclamó el apoyo del resto de los partidos y arremetió con dureza contra el candidato ganador.
“Por decisión de la ciudadanía, y no por fraude, debemos enfrentarnos en la segunda vuelta al doctor Juan Manuel Santos”, dijo. “Él ha demostrado de múltiples maneras que el fin justifica los medios, y que está apoyado por una clase política cuyo comportamiento ha debilitado la confianza en las instituciones”.
Este tono más agresivo puede anticipar la pauta que seguirá en la segunda parte de la campaña. “Hoy hemos alcanzado una meta que hace pocos meses parecía imposible: pasar a la segunda vuelta”, proclamó Mockus. No le falta razón al presentar los resultados como un logro. El 21% cosechado puede parecer una derrota en relación a las expectativas que habían generado las encuestas (que lo empataban con Santos), pero lo cierto es que se trata de un avance sustancial para un equipo que acaba de echar a andar. También para el propio Mockus, que en las presidenciales de 2006 apenas logró 146 mil votos (1.24%). Ese caudal aumentó el lunes a tres millones.
El candidato verde alabó a todos sus contrincantes y los invitó a unirse frente a Santos. “Creo en un acercamiento público y transparente entre los partidos. No creo en acuerdos tradicionales entre partidos tradicionales”, dijo.
El personaje esencial para los verdes es sin duda Gustavo Petro, candidato del izquierdista Polo Democrático, que ha logrado el 9% de los votos. En la campaña, Mockus y Petro tuvieron fuertes encontronazos. El candidato verde criticó la tibieza de “mucha gente del Polo” con las FARC y se declaró en las antípodas del pensamiento de esa izquierda. Petro lo llamó “neoliberal” y lo acusó de acercarse a la extrema derecha. “Con Petro tenemos diferencias ideológicas”, reconoció el lunes Mockus, “pero coincidimos en una urgencia: recuperar el poder político y económico para la ciudadanía”.