Las composiciones sacras son un patrimonio de gran valor histórico. A pesar de su supresión en los ritos religiosos cotidianos (a raíz del Concilio Vaticano II la iglesia retiró de sus ritos la música sacra y el canto gregoriano en latín de las celebraciones eucarísticas), aún son obras de enorme valor espiritual y cultural.
Estas piezas destinadas a la alabanza divina formarán parte del repertorio que el Primer Festival Corpus Christi de Música Sacra promoverá a partir de esta noche a las 7:30 p.m., hasta el próximo miércoles, 5 de junio, en la iglesia San José (barrio de San Felipe).
Bajo la luz del áurico altar de esta hermosa iglesia, los artistas participantes representarán selecciones tradicionales y autóctonas de nuestro continente americano.
La idea de organizar esta festividad, provino de otras tantas celebraciones de música religiosa que se realizan en muchas partes del mundo, explicó en una entrevista con La Prensa la directora general del festival, Guadalupe Avila.
Según explicó Avila, quien ha participado en otras veladas homólogas como la realizada en Popayán (Colombia), la intención principal de esta actividad es difundir el valor espiritual (tanto su influencia cristiana como indígena) de estas composiciones.
Lo difícil, planteó la experta, era encontrar una fecha ideal para llevarlo a cabo, ya que por lo general se realizan durante las festividades de Semana Santa. Fue así como Avila optó por aprovechar la fiesta del Corpus Christi, que conmemora la institución de la eucaristía en el cuerpo y sangre de Jesús, para llevar este espectáculo del alma.
Para tal efecto, se contará con la participación del Grupo de Cámara Clarinón, dirigido por Carmen Guadalupe Small; el Cuarteto de Cuerdas de la Universidad de Panamá, conducido por Carmen Cedeño; el Grupo Saltimbanquis, coordinado por Margarita Troetsch; la Orquesta de Cámara de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Panamá, guiado por Efraín Castro y el Coro de Cámara de Panamá, dirigido por Guadalupe Avila.
Para la presentación de esta noche, dedicada a la memoria de monseñor Marcos Gregorio McGrath, quien era un fiel amante de la música sacra, se interpretarán piezas como el Stabat Mater, de Antonio Caldara, que narra el dolor sentido por María al presenciar la crucifixión de su hijo Jesús y un fragmento del Magnificat , de Antonio Vivaldi.
Esta última pieza -informó Avila-quizás no es muy conocida en nuestro territorio, ya que por lo general se interpreta la versión compuesta por Bach. Sin embargo, la versión del compositor oriundo de Venecia es considerada como una de las más populares para complementar ceremonias matrimoniales.
Igualmente, se interpretarán otras melodías como los oratorios El Mesías, de George Haendel, admirada por muchos por sus sonares alegres que describen la fascinación de la humanidad por el sacrificio divino, y Elijah, de Félix Mendelssohn, reconocida por su gran emotividad.
Para la segunda velada, dedicada a los estudiantes del Seminario Mayor San José, se contará con un programa interesante.
El Cuarteto de Cuerdas de la Universidad de Panamá representará el Canon , de Pachelbel, el Aria, de Bach y El Santo Sepulcro, de Vivaldi.
Paralelamente, Saltimbanquis, especializado en repertorio de época y melodías profanas, incorporó para esta ocasión algunos villancicos del siglo XIV. Según explicó Avila, algunos de estos cánticos fueron compuestos por los negros americanos de la región de Chiquitos (Bolivia) durante la época de evangelización europea.
El tercer espectáculo ofrecerá algunas representaciones de vísperas también encontradas en los archivos bolivianos de Chiquitos. Así, canciones anónimas como Fidelis Servus, Jesu Corona Virginum y Nisi Dominus serán interpretadas por el Coro de Cámara de Panamá.
Las piezas que se tocarán el miércoles, 5 de enero, fueron halladas en la iglesia de Santa Cruz, también en Bolivia, y muchas ellas fueron compuestas por los indígenas para la honra de Dios y no para la vanagloria propia, explicó Avila, Asimismo, se interpretarán tres temas originales del padre jesuita Domenico Zipoli, de quien se supo que luego se radicó en Argentina.
Esta tercera recepción estará dedicada al rector de la Universidad de Panamá, Julio Vallarino, en agradecimiento por ceder la Orquesta de Cámara de la Casa de Méndez Pereira para este festival.
Para la celebración del Primer Festival Corpus Christi de Música Sacra, se espera la asistencia de unas 250 personas por funciones. La entrada a cada una de las veladas es de cinco dólares por persona. Parte de los fondos reunidos será donada a la iglesia San José para sus restauración.