En estos últimos años resulta verdaderamente desagradable pretender ver noticias por televisión en nuestro país, no importa el horario del noticiero, ya sea en las mañanas, al medio día o en las noches. Justo son las horas en que intentamos comer, ¿y por qué digo intentamos? Muy simple, llegada la hora de comer, sea a la hora que sea, nos sentamos frente a la televisión esperando ver información interesante y a la vez relajarnos; pero no logramos informarnos, y mucho menos relajarnos.
Lo que recibimos es un bombardeo de crónicas rojas relacionadas con asesinatos, violaciones, atracos y accidentes. Ahora también "está de moda" sacar en cámaras imágenes de basura putrefacta y aguas negras hasta con excremento flotando. Podemos sumarle al menú, los pleitos entre políticos. Es lo único que vemos en los noticieros. ¿Quién puede comer viendo tan grotescas imágenes en televisión?; terminamos con revolturas, náuseas y hasta deseos de devolver los alimentos.
¿Esta es la manera de hacer periodismo en nuestro país?, ¿sacando únicamente lo malo, lo desagradable y lo más bajo de la sociedad? ¿Así es como se hace periodismo hoy en día? Qué fácil queremos hacerlo todo en Panamá; en este caso, conectarse con la Policía y salir corriendo a grabar los accidentes, muertos y demás miserias del país.
¿Para eso estudian tantos años en la universidad? Muchos obtienen post-grados y maestrías, y en esto termina tantos estudios. Yo también lo puedo hacer sin tener que quemarme las pestañas en una universidad. Con el perdón de los periodistas serios, porque sí los hay; el problema es que a los medios de comunicación no les interesa los trabajos serios y responsables, les importa únicamente el famoso rating.
Por qué tenemos que ver cadáveres, heridos, ensangrentados, etc., no hay respeto ni por el televidente ni por los involucrados en los hechos ni por sus familiares, pero, ¡claro!, los que salen en cámara son gente del barrio.
No es justo sacar a nadie en cámara en esas condiciones, no es justo llenarse los bolsillos con la desgracia ajena, por favor, un poco de respeto por las personas, sus familias y el televidente. Recuerdo que hace algunos años todos criticaban y se quejaban de la prensa amarillista que publica muertos en sus portadas, ahora todos los medios televisivos son amarillistas y vemos muertos a diario en la TV.
En Panamá sí tenemos noticias buenas, pero es más fácil buscar tragedias. Ahora bien, mi intención no es que únicamente salgan las buenas noticias y pintar de rosa nuestro país, el problema es que de una hora de noticias si acaso una es alentadora, ¡qué ironía!
Son tan malos los noticieros, que tenemos que enterarnos que hubo una pelea callejera entre dos ciudadanos, o que en el barrio "X" estalló un transformador, o simplemente en el mercadito chino de la barriada robaron la recaudación del día, por poner algunos ejemplos.
No estamos viendo un trabajo de calidad, de seriedad y de respeto, porque a todo lo anterior hay que sumarle la ligereza de divulgar noticias sin una seria y responsable investigación, cuando sugieren estar haciendo "periodismo investigativo", aunque, por supuesto que hay excepciones.
¿Esto es libertad de expresión? No, señores, libertad de expresión no significa que tenemos que irrespetar a la gente. No hay respeto, y si a esto le sumamos la programación regular que ofrecen las televisoras nacionales, es un cuento de nunca acabar: telenovelas que hacen tributo a lo más mezquino del ser humano, series violentas, sexo.
La programación para los niños deja mucho que desear y, encima, en el canal infantil ahora también dan telenovelas. Pero este es tema para otro momento…