El ex presidente de Perú Valentín Paniagua, quien lideró el proceso de retorno a la democratización de ese país, explicó ayer que de 200 países independientes que existen en el mundo solo 30 viven en regímenes constitucionales estables.
De esos 30, aproximadamente 20 han adoptado ese tipo de régimen en los últimos 50 años, añadió.
Los criterios de Paniagua fueron emitidos durante la conferencia magistral que dictó sobre Cátedra de libertad, elecciones y democracia, en la inauguración del X Curso Interamericano de Elecciones y Democracia que se celebra en esta capital.
En la conferencia magistral, Paniagua precisó que la democracia no ha sido un proyecto ni una realidad universalmente compartida en el mundo actual.
Para reafirmar lo anterior, el ex presidente peruano dijo que basta simplemente con mirar el hecho de que cuatro quintas partes de la humanidad no viven en regímenes democráticos.
En América Latina, afirmó, el espectáculo es más severo y grave, ya que hay una permanente guerra de guerrillas entre la autocracia y vacaciones democráticas producidas por militarismos, por aventuras de violencia social o terroristas, que han puesto en zozobra permanente y han socavado las bases del sustento de nuestro sistema democrático.
A nivel mundial Paniagua dijo que las cuatro quintas partes del mundo viven regímenes no democráticos, y que en América Latina ese sistema, aunque prevalece, está viciado y asediado permanentemente por el riesgo del fracaso.
Durante su ponencia, el reconocido político hizo referencia a la Encuesta del Milenio, en la que se revelan cifras sobre la concepción que tienen los ciudadanos de América Latina y de Europa sobre el sistema democrático.
Dijo que en América Latina dos tercios de su población consideran que sus gobiernos no responden a la voluntad popular, lo que contrasta con el sentir en este aspecto de los europeos, que encuentran concordancia, fidelidad y correspondencia entre sus gobiernos y la voluntad del pueblo.
Agregó que el 20% de los europeos considera que sus procesos electorales no son confiables, en tanto que más del 50% de los latinoamericanos opinó que sus elecciones no son libres ni justas.
Ese mismo porcentaje de pobladores del nuevo continente cree que sus gobiernos son corruptos y burocráticos y un cuarto de los ciudadanos del viejo continente los definió de esa manera.