UN PLAN DESCONOCIDO.

Paro patronal injusto

El reciente paro patronal de la pequeña burguesía transportista (dueños individuales de buses) que solo trajo sufrimiento, angustia y especulación en contra de los hombres y mujeres de a pie, se produce como resultado de una legítima preocupación que hay en las bases del sector, a raíz del secretismo y la falta de transparencia con la cual se está manejando el “Plan de Modernización de Transporte Masivo y Movilidad Urbana para la ciudad de Panamá” (Transmóvil).

Es cierto que el actual sistema de transporte público terrestre de pasajeros, caracterizado por “la cuenta, el palanca y el pavo”, hace mucho tiempo que colapsó, sobre todo en el área metropolitana; sin embargo, el Gobierno como en otros aspectos críticos de la vida nacional, no ha sabido o no ha querido ejercer un adecuado liderazgo para buscar, de forma clara, una solución de un mal harto conocido y estudiado, simplemente porque prefiere privilegiar a poderosos intereses.

Es de público conocimiento que la insolvencia del transporte de la ciudad de Panamá radica, puntualmente, en la informalidad operacional del servicio y todos los desmanes que a diario cometen los conductores–palancas (regatas, atropellos, homicidios culposos, pésimo servicio y un largo etcétera), que ocurren por el carácter “híbrido” y desfasado sistema de transporte. Tampoco ignora el panameño común la variada existencia de estudios y propuestas científicas para empezar a corregir la problemática del transporte masivo de la metrópolis.

No obstante a lo anterior, el Gobierno desoyendo el clamor popular, ha promovido una agenda plagada de clientelismo político y de nepotismo en el sector, equivocando de plano el método de conducción política que debe prevalecer.

Como ya se ha dicho hasta el cansancio, el transporte público de pasajeros es una actividad esencial para el desarrollo económico del país y para ofrecer una mejor calidad de vida, particularmente a los usuarios del transporte; si ello es así y este es el propósito del proyecto Transmóvil, por qué no se actúa con claridad.

Por ejemplo, la administración de Patria Nueva afirma que Transmóvil es un programa de modernización del transporte, cuyo componentes principales son la construcción de nuevas infraestructuras, terminales y piqueras cómodas y modernas, y mil 500 buses nuevos. Que en la primera fase del proyecto se debe expedir un decreto, prohibiendo la adquisición de buses escolares para el servicio de transporte masivo. Realizar sendas licitaciones para la adquisición de buses y la selección de las empresas concesionarias.

Sin embargo, hasta la fecha no se ha iniciado la construcción de las nuevas infraestructuras. De las modernas terminales y piqueras en el programa, solo se menciona la terminal “La Doña”, en el corregimiento 24 de Diciembre.

No se conoce nada sobre los procesos de licitación para la adquisición de los 420 primeros buses del total de mil 500.

Y finalmente, faltando seis meses para que los nuevos buses, supuestamente, empiecen a circular en las calles de la ciudad de Panamá, aún no se han realizado las licitaciones ni se han iniciado las conversaciones para tratar el tema de las compensaciones a los dueños de los buses.

Semejante método para atender un tema estratégico para el devenir de la Nación, ha provocado una serie de suspicacias entre los usuarios e incertidumbre en los dueños y operarios del transporte.

Tales son los antecedentes del paro patronal comandado por las autodenominadas bases del transporte, que provocó la paralización casi total del servicio de transporte de la ciudad de Panamá, un ausentismo masivo de estudiantes de los planteles públicos, alteración del orden público, especulación por parte de transportistas improvisados o “brujos” y pérdidas millonarias en el comercio de la ciudad de Panamá.

De tal suerte que el deterioro adicional ocasionado a la desacelerada economía nacional y el inmenso sufrimiento infligido al pueblo humilde, con este paro, es responsabilidad primaria de los “lumpen buseros” y de los “amigos del poder” que rodean al hijo del general.

Como es ya conocido por la opinión pública, la coyuntura también fue aprovechada de forma oportunista por el Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso), que en esta ocasión, dándole la espalda al pueblo trabajador, principal usuario del transporte público, hizo causa común con partidos políticos oligárquicos, con el deliberado interés de deteriorar la imagen del Gobierno, y por derivación, producir un giro negativo a la inminente victoria electoral del PRD que llevará a otra mujer a la silla de San Felipe. ¡Así de sencilla es la cosa!

Edición Impresa