Cuando se conversa con Javier Alvarado, usualmente se tiene la impresión de estar ante un autor maduro, avezado y con pleno dominio de su talento creativo y no con el precoz poeta de 20 años que es.
Eso es así porque Alvarado (ya sea de forma inconsciente o consciente) funge como eslabón o médium que nos conecta con una tradición poética de carácter universal, una que abarca desde poetas tan ineludibles como Neruda y Lorca, pasando por la desgarradora nostalgia de los versos de Alejandra Pizarnik hasta llegar a la etérea lírica de Rilke.
El pasado martes, en horas de la noche, ante la nutrida audiencia que se hizo presente en la Biblioteca de la Universidad Tecnológica de Panamá, Alvarado presentó su segundo poemario, titulado Caminos errabundos y otras ciudades.
Esa obra forma parte de la colección Cuadernos Marginales creada por la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) con el propósito de dar a conocer la obra de autores jóvenes o poco conocidos.
El escritor y promotor cultural Enrique Jaramillo Levi, quien fue profesor de Alvarado durante el Diplomado en creación literaria que se llevó a cabo en la UTP el año pasado, resaltó sus versos y dijo que son sorprendentemente sabios y bien logrados.
En cuanto al joven autor, aseguró que su extrema juventud pareciera ajena a tanta experiencia filosófica al tiempo que alabó su inquebrantable compromiso con la poesía.
Sobre el nuevo poemario, Levi indicó que se destaca por presentar perfiles del mundo construidos por metáforas que no dejan de sorprender por su densa originalidad.

