Según se puede conocer en diversas lecturas, el maestro Santos Jorge había compuesto en el año de 1897 una vibrante y a su vez pegajosa y popular marcha, a la cual se le conoció como el Himno Patriótico Istmeño, el cual se ejecutaba y era cantado por los pequeños alumnos de las escuelas públicas de la capital. Tenía una letra muy diferente a la actual, la cual fue escrita por Juan Agustín Torres.
Más tarde se le puso otra letra la cual, si ustedes la acompañan con la música del himno en la soledad de vuestros hogares, la van a poder cantar. Como una curiosidad se la vamos a reproducir: compatriotas las brumas pasaron, nuestro cielo está límpido azul, y en su marcha triunfal el rey astro, sobre el Istmo derrama su luz. Compatriotas el tres de noviembre es la fecha gloriosa inmortal, en que el pueblo preclaro del Istmo ante el mundo clamó libertad.
Y así sigue la letra diferente hasta finalizar. Hay que recalcar que todo aquello aún no era el Himno Nacional. Veamos qué sucedió con posterioridad.





