Del 8 al 14 de mayo se celebra la cuarta Semana Mundial de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial, con el objetivo de alertar sobre los peligros del exceso de velocidad y orientar acerca de las medidas que se deben aplicar para combatir el riesgo de muertes y lesiones como consecuencia de accidentes de tránsito.
La velocidad es excesiva cuando supera el límite indicado para cada vía, exponiendo al conductor, a sus acompañantes, a otros conductores y a los peatones a riesgos innecesarios, incluyendo la muerte. Esto se debe a que cuanto mayor es la velocidad del vehículo, mayor es el riesgo de accidentes, ya que a mayor velocidad, aumenta la distancia del frenado. Un vehículo que se desplaza a 50 Km/h requiere 27 metros para frenar; a 60 Km/h, 36 metros; a 80 Km/h, 58 metros, generando en este último caso un desenlace fatal, en la mayoría de los eventos. Es decir, el riesgo de muerte aumenta de 20% a 60% cuando de conduce a una velocidad de 50 Km/h y 80Km/h, respectivamente.
Reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestran que entre el 40% y 50% de los conductores superan el límite de velocidad, de hecho, la velocidad excesiva al conducir aporta alrededor de un tercio de todas las muertes ocurridas en el tránsito en los países de altos ingresos y hasta la mitad de ellas en los países de ingresos bajos y medianos. Las lesiones por el tránsito son la causa de 154 mil 89 muertes cada año en la región de las Américas, lo que representa el 12% del total de las muertes en el tránsito a nivel mundial. El problema de seguridad vial es más grave en la población de jóvenes: las lesiones en el tránsito son la principal causa de muerte en niños entre los 5 y 14 años y la segunda en el grupo de entre 15 y 19 años.
Ante este panorama, es fundamental que los países de la región, entre ellos Panamá, implementen medidas para crear vías más seguras no solo para ocupantes de carros, sino para los usuarios vulnerables, como peatones, ciclistas y motociclistas. De hecho, las muertes causadas en el tránsito entre los motociclistas aumentó del 15%, en 2010, al 20%, en 2013; lo que refleja no solo el aumento del número de motocicletas en la región, sino y principalmente, la vulnerabilidad de estas.
¿Cómo hacer vías más seguras? Educando a todos los usuarios, incluyendo a los niños, en los hogares y en las escuelas. Pero también, es esencial gestionar la velocidad de los vehículos en las calles y avenidas del país, aplicando medidas que obliguen a los conductores a circular a una velocidad segura. Las posibilidades de evitar una colisión aumentan cuando se reduce la velocidad; una disminución del 5% en la velocidad media puede suponer una reducción de 30% en la cifra de accidentes de tránsito mortales. La gestión de la velocidad también debe formar parte del diseño de cualquier carretera o de toda revisión de las ya existentes. Determinadas tecnologías de seguridad instaladas en los vehículos también te pueden ayudar a gestionar la velocidad.
Dado su impacto sobre la salud mundial, el tema de seguridad vial se ha incluido en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030. Estos objetivos fueron adoptados por todos los Estados miembros, incluido Panamá, en septiembre de 2015, en la Asamblea General de las Naciones Unidas. El ODS 3, “garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades”, plantea la meta 3.6: “Para el año 2020, reducir a la mitad el número de muertes y lesiones causadas por accidentes de tráfico en el mundo”. Y el ODS 11 establece la meta 11.2: “Para 2030, proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles, accesibles y sostenibles para todos y mejorar la seguridad vial”.
La seguridad es un asunto de todos. La responsabilidad de la seguridad de las personas en la carretera es de todo aquel que las usa, ya sea conductor, ciclista, motociclista, peatón o usuario del transporte público; cada uno tiene un papel destacado a la hora de protegerse a sí mismo y proteger a los demás frente a posibles daños.
También es responsabilidad de las autoridades (tránsito, educación, salud), de los encargados de la construcción de carreteras y de los fabricantes de vehículos. Trabajemos conjuntamente todos los usuarios de las vías, todos los ciudadanos, para aplicar las medidas que nos permitan tener en Panamá calles y avenidas más seguros. Recordemos: Salve vidas: #Reduzca la velocidad.