El fallido atentado contra un avión estadounidense en el día de Navidad ha permitido a los republicanos retomar contra el gobierno de Barack Obama el arma del terrorismo, uno de sus fuertes, con la vista puesta en las elecciones de medio término de 2010 que esperan puedan devolverles la fuerza en el Congreso que perdieron en los comicios del año pasado.
Altos republicanos no han perdido tiempo en aprovechar el frustrado atentado del nigeriano Umar Faruk Abdulmutallab para atacar a Obama no sólo por lo que consideran una “tardía” respuesta –su primera alocución pública se produjo el lunes, tres días después del fallido ataque–, sino en términos más generales por sus esfuerzos para cerrar la cárcel de Guantánamo y rediseñar una estrategia contra el terrorismo bien alejada de la de su predecesor George W. Bush.
El último en sumarse al tren de las críticas ha sido el número dos del ex presidente republicano, Richard Cheney, quien afirmó que la estrategia de Obama de “pretender” que Estados Unidos no está en guerra –el mantra de la anterior administración– hace que el país sea “menos seguro”. “Estamos en guerra y cuando el presidente Obama pretende que no lo estamos, nos hace menos seguros”, condenó Cheney en declaraciones que publicó el diario Político. También el miércoles, un día después de que Obama hiciera su segunda alocución seguida tras los atentados y criticara duramente los “inaceptables” errores “humanos y sistémicos” de la inteligencia en el caso de Abdulmutallab, el senador republicano Jim DeMint afirmó en la cadena CBS que el mandatario “ha minimizado la amenaza del terrorismo desde que asumió” la presidencia.
Para muchos analistas, está claro que el Partido Republicano ha decidido aprovechar el “momentum” para atacar a los demócratas en lo que consideran su punto más débil: la seguridad del país. “En la medida que el Partido Republicano busca una salida del abismo político con las elecciones de 2010, sus líderes parecen centrarse en la cuestión del terrorismo, que ya les funcionó en las elecciones de medio término del Congreso en 2002 y en la reelección de Bush en 2004”, señaló The Washington Post. Una estrategia que constituye “territorio fértil” para el partido conservador, cita el rotativo al presidente de la encuestadora independiente Pew Research Center, Andrew Kohut. “Es uno de los pocos ases que los republicanos siguen teniendo frente a los demócratas, es algo que pueden explotar”, subrayó. Con todo, se trata de una estrategia que podría ser tan “arriesgada” como poderosa para los republicanos, que con este rumbo “se abren a las críticas de que están explotando acciones terroristas en su propio beneficio político”, advierte no sólo el Post.