El dirigente libio Muamar Gaddafi tiene decenas de miles de millones de dólares en efectivo, resguardados en un lugar secreto de Trípoli, lo cual le permite prolongar su lucha en contra de fuerzas rebeldes, a pesar de un congelamiento internacional sobre muchos de los activos del Gobierno libio, informaron oficiales estadounidenses y otros oficiales de servicios de inteligencia.
Gaddafi tiene control sobre los enormes depósitos de dinero en efectivo, los cuales han sido almacenados en el Banco Central de Libia y otros bancos en los alrededores de la capital libia en años recientes, dijeron los oficiales.
Desde que estallaron las protestas y los combates, una parte del dinero pudiera haber sido llevado al complejo de Gaddafi en Trípoli, Bab Al Azizia, según información de una persona vinculada al Gobierno libio. Aunque oficiales de los servicios de inteligencia de Estados Unidos no confirmaron una acción de esa naturaleza, uno de ellos dijo que Gaddafi probablemente tiene decenas de miles de millones de dólares en efectivo a los que puede tener acceso en Libia.
Este dinero en dinares libios, dólares estadounidenses y posiblemente otras divisas, le permite a Gaddafi pagarles a sus tropas, mercenarios africanos y partidarios políticos en vista de una determinada insurrección, dijeron los oficiales de inteligencia, en comentarios vertidos de manera anónima.
Las descomunales reservas de dinero, cuando menos temporalmente, redujeron el impacto de las sanciones económicas sobre Gaddafi y su gobierno. La posibilidad de que él pudiera resistir a la rebelión en su país durante un período sostenido podría ejercer mayor presión para la acción sobre la administración Obama y dirigentes europeos, quienes habían esperado que el líder libio fuera expulsado del poder rápidamente.
El equipo de seguridad nacional del presidente Barack Obama se reunió en la Casa Blanca el miércoles para discutir la manera de expulsar al mandatario libio, incluida la posibilidad de imponer una zona de exclusión aérea, pero no tomó decisión alguna, dijo el secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney.
Hasta ahora, Estados Unidos se ha centrado en la imposición de dolor financiero al gobierno de Gaddafi, congelando casi 32 mil millones de dólares en activos libios, según informes de funcionarios del Departamento del Tesoro. Naciones Unidas y la Unión Europea impusieron sanciones por separado y también han congelado activos. Pero esas acciones han estado limitadas a fondos en el sistema bancario internacional e inversiones comerciales fuera de Libia. Dentro del país, informaron los oficiales de los servicios de inteligencia, Gaddafi ha amasado una descomunal reserva de emergencia de dinero en efectivo.
Kenneth Barden, abogado especializado en financiamiento de Medio Oriente y asesor de instituciones financieras sobre maneras de protegerse del lavado de dinero, dijo que había indicaciones de que Gaddafi había movido miles de millones de dólares en activos apenas días o semanas antes del estallido de violencia en Trípoli, al parecer con el fin de proteger la riqueza de su familia de las sanciones mundiales.
“El dinero que está guardado a nombre de Gaddafi probablemente sea poco”, dijo Barden, “pero él tiene muchísimo a nombre de familiares y personas allegadas”. Sin embargo, es probable que haya empezado a acumular activos líquidos mucho antes, destacaron oficiales. Ha incrementado las reservas libias en metálico en los años transcurridos desde 2004, cuando Occidente empezó a levantar sanciones económicas que pesaban sobre su gobierno, tras su decisión de renunciar a las armas no-convencionales y cooperar con Estados Unidos en el combate a la red Al Qaeda. Eso originó una ola de inversión occidental en las industrias libias del petróleo y gas natural, aunado al acceso al petróleo internacional y mercados financieros.
Sin embargo, Gaddafi al parecer temía que las sanciones serían reimpuestas algún día y empezó a separar dinero en secreto, en Trípoli, que no pudiera ser incautado por bancos occidentales, con base en los oficiales. Usó al Banco Central de Libia, mismo que controla, y bancos privados en la ciudad. De manera similar, dio órdenes para que muchas transacciones del Gobierno, incluidas algunas ventas en el mercado internacional del petróleo, se hicieran con dinero en efectivo.
“Aprendió a tener el efectivo en circulación”, dijo la persona que tenía vínculos con funcionarios del Gobierno libio, quien solicitó mantenerse en el anonimato por temor a ponerlos en peligro.
Con la intranquilidad, Libia está bombeando apenas 300 mil a 400 mil barriles de petróleo al día, lo cual marca una pronunciada caída respecto de su producción típica de 1.8 millón de barriles diarios, en palabras de Holly Pattenden, director de análisis de petróleo y gas en Business Monitor Internacional, en Londres. Los niveles actuales equivaldrían aproximadamente a 30 mil a 40 mil millones de dólares al día, pero los mercados de exportación prácticamente están cerrados actualmente al país, ya que bancos internacionales se niegan a suministrar letras de crédito para embarques de empresas petroleras, según dijo Greg Priddy, analista mundial de petróleo por el Grupo Eurasia, en Washington.