¿Los hombres las prefieren rubias? ¿Las rubias se divierten más?
Hace unos días platicaba con amigos acerca del tema y confieso que nunca había reparado en él.
Desde hace ¡uf! las rubias han cargado con el estigma de ser percibidas como tontas por el hecho de ser rubias (¡no me incluyo ni de broma!), y si son guapas, peor, ya que esto será directamente proporcional al grado de estupidez que se les endilgue; es casi como una fórmula matemática, y... ¡no me parece!
Esto, penosamente, se lo debemos a los estereotipos hollywoodenses. Recordemos a la rubia Marilyn Monroe en papeles de mujer indefensa que los hombres debían socorrer... ¡Ay, por favor!
¿Rubia = Tonta? ¡Jamás! Investigadores de la Universidad de California concluyen que las rubias, en un elevado porcentaje, logran alcanzar sus metas. En un estudio hallaron que las féminas son más agresivas al tratar de dar con sus objetivos cuando se sienten más especiales. Se demostró, además, que las que decoloraron su cabello para ser rubias mostraron la misma agresividad y propensión al éxito que las rubias naturales.
En su obra, el antropólogo Desmond Morris escribe que las rubias son más femeninas que las pelirrojas, y agrega que ser rubia da una imagen más infantil, lo cual aumenta el atractivo sexual al transmitir señales de “cuida de mí”. ¡No puedo con esto!
Hillary Clinton, Michele Bachelet, Lady Gaga y Shakira son rubias que no tienen un pelo de tontas. ¿Llamamos la atención? Por supuesto que sí. Un amigo cree que gustamos más las rubias por lo infrecuente. Creo que también depende de en qué latitud te encuentres. Los rubios de ojos azules en Suiza pueden pasar inadvertidos, ¿no les parece?
¿Que nos divertimos más? ¡Quién sabe, pero yo me divierto cantidad!
Quizás la autoestima de algunas se ha favorecido al hacerse rubias. Conozco gerentes, abogadas, doctoras y amigas que no recuerdan cómo era el color original de su cabello. ¡Ellas son rubias! O por lo menos usan muchos highlights.
No creo que tu grado de inteligencia, de diversión o la oportunidad de ser exitosa o ser feliz esté relacionado al color de tu folículo capilar. Pero por lo pronto: “¡Vivan las rubias!”
Qué más da que seas rubia o pelinegra… Lo importante es sentirte bien contigo misma, tener metas, tratar a la gente como te gustaría que te trataran a ti y luchar por ser feliz.
La autora es empresaria, cantante y actriz.

