Indiscutiblemente que los panameños tenemos conceptos básicos del debe y del haber totalmente trastocados, lo primero que quiero señalar es que los bienes tangibles e intangibles del Seguro Social no son del estado (todos los panameños) y mucho menos del Gobierno (su administrador), los bienes muebles e inmuebles del Seguro Social son de todas las personas panameñas y de otras nacionalidades con sus beneficiarios que pagan mensualmente sus cuotas para poder obtener todos los beneficios que la organización del Seguro Social les ofrece.
En estos días hemos escuchados personalidades del Gobierno disponiendo de los bienes del Seguro Social (lote de Renta 5) y me pregunto: ¿Quién los autoriza?
Otro miembro del gobierno desea que el Seguro Social forme parte del Ministerio de Salud, en pocas y claras palabras, desea que los fondos de todos y cada uno de los asegurados les resuelva una responsabilidad que tienen con el Estado (todos los ciudadanos) de dar salud con los fondos de nuestros impuestos.
Me preocupa que ningún asegurado ha levantado una mano a defender con responsabilidad y sin desorden lo que les pertenece.
La actual condición económica del Seguro Social es parcialmente producto de la mano negra de todos y cada uno de los gobiernos que hemos tenido y que han usufructuado de lo que no les pertenece y han creado negocios indirectos para beneficiar a grupos de allegados, afectando a todos y cada uno de los que de una manera u otra dependen de la institución.
Soy un fiel creyente de que la administración del Seguro Social debe ser autónoma y que sus empleados no deben estar a disposición del gobierno de turno, sino de su capacidad.
Estos empleados deben ser responsables de cumplir con su contrato de trabajo, ya que sus patrones son cada una de las personas que cancelan sus cuotas que es de donde obtienen sus salarios, merecen respeto y un buen servicio.
Asegurado, "despierta", los beneficios del Seguro Social no son un regalo, tu los pagas.
Es cierto que las expectativas de vida de los ciudadanos son mayores hoy que hace cuarenta años, también es cierto que los costos de los insumos y los servicios son más costosos hoy que hace cuarenta años, también es cierto que la pobreza y la falta de trabajo afectan los ingresos del Seguro Social, también es cierto que tenemos un porcentaje mucho mayor de jubilados que grupos cotizando a medida que la población envejece, per... qué mal administrado ha estado el Seguro Social por años, cuantos fondos han sido usurpados por las malas administraciones, salarios de funcionarios sin funciones, en compras de medicamentos y otros insumos, qué mala atención han recibido los asegurados. Nuevamente, asegurado, despierta.
Debemos aceptar cambios para que el Seguro Social se recupere y en el futuro podamos tener salud y un envejecimiento con dignidad, pero eso debe venir acompañado de medidas drásticas en el control de los gastos de operación, reducir la planilla ociosa (botellas, pintas, etc.), hacer una reingeniería, la venta pública de activos para mejorar la liquidez, la no-participación del gobierno en la administración.
Crear un patronato que administre el Seguro Social con bases administrativas semejantes a una compañía privada donde la junta directiva sea conformada totalmente por asegurados de distintas profesiones y no profesionales y que la gerencia general sea escogida sobre la base de calificaciones entre profesionales nacionales e internacionales por concurso. Para terminar quiero nuevamente señalar el seguro social no es de todos los panameños. el seguro social es de las personas que cotizan y sus beneficiarios.
El gobierno debe estar fuera de la administración del seguro social y no debe decidir sobre los bienes de la institución.
