Los mantenía en vilo narrándoles un capítulo nuevo cada viernes. Así como Sherezade le prometía al Rey, Al Sprague les “regalaba” a sus estudiantes de secundaria la continuación de una historia. Lo hacía cuando era profesor en un colegio secundario en la Zona del Canal.
“Fui profesor de arte por muchos años, pero un año me pidieron que enseñara Inglés. Acepté, pero no sabía cómo hacerlo, así que les dije a mis estudiantes que si se esforzaban en sus trabajos, les escribiría un libro. Lo hice, lo ilustré y les leía un capítulo cada viernes. Esto les encantó”, cuenta el artista desde Virginia, Estados Unidos, donde reside actualmente.
El árbol de caoba / The Mahogany Tree nació de un encantamiento, de la hipnosis mágica que produce la narración oral. “Muchos años después, mi esposa Marsha le comentó a Pat Alvarado (escritora y editora) acerca del libro y Pat se ofreció a echarle un vistazo. Nos hizo varias recomendaciones, luego le pedí a mi hija Dagny que lo revisara”.
