Algunas dolencias como la denominada aneurisma de la aorta abdominal (dilataciones en las paredes de una arteria, en este caso la aorta), eran consideradas, hasta hace unos años, como dolencias crónicas cuyas complicaciones podrían ocasionar la rotura o la obstrucción del vaso sanguíneo por un coágulo.
Según informes médicos, las operaciones que antes se realizaban para aliviar esta situación no dejaban al paciente con la condición adecuada para reanudar sus actividades normales en poco tiempo, además de que siempre quedaba el riesgo de morir.
Afortunadamente, con las terapias endovasculares, la medicina de hoy puede prometer una recuperación más rápida y un tratamiento menos peligroso.

