Esta semana hemos podido observar diferentes catástrofes naturales en el mundo. Uruguay, Ecuador, México y Japón han sido víctimas de terremotos, erupciones y tornados. La Tierra, la madre naturaleza, nos hace un llamado, y nosotros seguimos ignorándola. El calentamiento global es un hecho, es algo que está pasando y nos afecta a todos por igual.
Las altas temperaturas y las sequías que acechan a nuestro país son solo una muestra de lo que pasa, día a día, debido al calentamiento. Los que poseemos aire acondicionado buscamos refugiarnos de las altas temperaturas, pero muchas veces resulta en vano, porque son tan elevadas que es lo mismo que encender un abanico. El calor también nos deshidrata, por lo que es imposible salir de casa sin una botella de agua.
Los efectos del cambio climático se observan en todo el mundo, dando como resultado problemas en la agricultura mundial, y llevan a diferentes países, como China y Panamá, a tener pérdidas en el sector agrícola, debido a los factores meteorológicos extremos. Según un estudio realizado en 2015, todas las regiones del planeta están en riesgo de sufrir impactos negativos, y se afectará su crecimiento económico, por ende, el producto interno bruto en los países pobres.
El calentamiento global está aquí y la humanidad lo sigue impulsando. Presenta un riesgo extremo para la seguridad global de los billones de habitantes en el planeta. La crisis del clima es un problema grave, así como cualquier amenaza de guerra, y se debe actuar con la misma eficiencia. Hay que aplicar todos los recursos humanos, tecnológicos y monetarios posibles para desacelerar el cambio climático, tomando las medidas extremas necesarias.
Queridos lectores e ignorantes líderes mundiales, todos nos beneficiaríamos si impulsamos a la sociedad a llevar sus vidas sobre una base ecológica. Es el mayor logro que obtendríamos, pero es ahora, es desde ya. Solo cuando empecemos a cambiar los combustibles fósiles por combustibles amigables con el ambiente; cuando se deje de priorizar el poder antes que el bienestar ambiental; cuando empecemos a restaurar los bosques y cuando apliquemos muchas más acciones que están a nuestro alcance, podremos limpiar el ecosistema y así detener los tóxicos gases de efecto invernadero, causantes de la crisis llamada calentamiento global.
