El año pasado muchos estadounidenses, temiendo un nuevo virus de la influenza porcina, clamaron por vacunas que a menudo era difícil conseguir o incluso no estaban disponibles en su área. Este año debería haber abundantes vacunas para todo aquel que la quiera.
Los problemas del año pasado tuvieron su origen mayormente en el surgimiento tardío de una cepa inesperada la influenza porcina, la cual era resistente a las vacunas estándar para la influenza que se preparaban en esa época.
Los laboratorios fabricantes tuvieron que cambiar sus planes a medio camino y empezaron a producir una segunda vacuna. Empezaron tarde, muchos experimentaron problemas de producción y las entregas de la vacuna de la influenza porcina se atrasaron considerablemente.
Personas que habían buscado la vacuna a menudo descubrieron que a sus médicos se les había agotado, o tuvieron que esperar horas formadas, si lograron encontrar una clínicao farmacia que la tuviera en existencia.
En el ínterin, individuos que buscaban la protección completa tuvieron que recibir dos inyecciones en contra de la influenza, una para protegerse de la influenza porcina que ya estaba circulando, la otra para combatir a las variedades de influenza de la temporada que, se esperaba, circularían pero nunca aparecieron efectivamente en una medida considerable.
La inmunización de este año será mucho más simple. La vacuna protegerá en contra tanto de la influenza porcina como de otras dos variedades de influenza. La mayoría de la gente necesitará solamente una inyección. Para mediados de este mes, los laboratorios fabricantes ya habían entregado 139 millones de dosis y estaban proyectando que producirían de 160 a 165 millones de dosis en total para esta temporada de influenza. Eso debería bastar para manejar la demanda probable.
Ahora, oficiales federales de Salud en Estados Unidos recomiendan que toda la gente, desde los seis meses en adelante, debiera vacunarse. La actividad de la influenza es relativamente baja en todo el país, pero tiene sentido recibir protección pronto, antes de que el virus llegue con fuerza.