Toda actividad humana tiene diversas consecuencias (sociológicas, políticas, económicas, etc.) y la consulta del pasado domingo 22 de octubre, no es la excepción. De tal manera que conocidos los resultados extraoficiales del referéndum, donde el 57% de la población electoral se abstuvo de votar, el 33% favoreció el "sí" y solamente un 10% optó por el "no".
El primer mensaje que auscultamos de la conducta humana colectiva del pasado domingo 22 de octubre, es la contundente expresión de disgusto popular, particularmente, de la juventud que, sencillamente, decidió no concurrir a las urnas. A mi juicio, el abstencionismo se produce porque la población joven que tiene cara de desempleo y de exclusión social, pero carente de cultura política producto del clientelismo predominante, "compró" el marketing político de la cúpula de Patria Nueva, en el sentido de que éste no era el momento de pasar la "factura política" y como consecuencia de lo anterior, el cobro con intereses de la factura electoral ha sido deferido para las elecciones generales del 2009.
Si analizamos el escenario de la consulta desde otra perspectiva, esto es, de la participación electoral, los resultados denotan una "aplastante" victoria que sociológicamente se le debe adscribir a una fracción de la burguesía (la burguesía financiera) mientras que desde el punto de vista político, quien se alzó con el triunfo categórico del "sí" fue, sin lugar a dudas, la oligarquía: Grupo minúsculo de personas unidas por vínculos familiares y de negocios.
Por otro lado, el "no", aunque enclenque, le pertenece mayoritariamente al movimiento popular y a la izquierda. Hecho que se traduce políticamente en la necesidad de construir la unidad en el marco de la diversidad, como también de organizar el partido con carácter amplio y participativo capaz de instrumentar el quehacer político-electoral a la agenda del movimiento popular orientado por la izquierda en todo su arco iris ideológico.
En síntesis, del grado de madurez política de los líderes de los grupos populares depende que los "réditos" políticos que producirá el pase de factura política en 2009, no vaya a parar a las manos del populismo de derecha. ¡Así de sencilla es la cosa!
El autor es coordinador nacional del Frente Democrático Torrijista (FDT)

