A través de nuestra historia Sara Sotillo demostró ser una mujer de carácter firme, que dejara huella en distintos aspectos de la sociedad panameña.
Hoy, en el aniversario 103 de su natalicio, optamos por recordar la pasión que la llevó de ser de una docente sencilla de la Escuela de Garachiné en la provincia de Darién, a toda una luchadora por los valores fundamentales de la comunidad istmeña.
"Sara Sotillo fue una mujer que le dedicó mucho a la educación panameña, además de destacarse en otros aspectos políticos y económicos", afirmó la profesora Olivia Mosquera, coordinadora general del Magisterio Panameño Unido, organización creada por la propia Sotillo el 6 de octubre de 1944 con el fin de resguardar los intereses del docente panameño.
Sara Sotillo se inició en el campo de la educación a los 19 años de edad, cuando comenzó labores en Garachiné. Destacó en el ámbito político-social como segunda vicepresidenta de la junta directiva del Partido Nacional Feminista presidido por Clara González, otra distinguida figura nacional.
Dentro del Partido Nacional Feminista Sotillo colaboró con la creación de leyes que mejoraran la situación de la mujer panameña.
Preocupada por el elevado índice de analfabetismo en Panamá, en 1948 Sotillo dirigió la primera campaña de alfabetización. Un año después inauguró la entonces llamada Barriada de Miraflores, primera urbanización residencial creada para los educadores de la localidad.
Para Mosquera, Sotillo representa la figura de una mujer de grandes virtudes intelectuales que bien merece ser reconocida como figura educadora del Centenario. "Pese a esta solicitud, el Magisterio Panameño Unido aún no ha recibido ninguna respuesta por parte de la entidades organizadoras del Centenario de la República", dijo Mosquera.
"Es vital reconocer los logros de Sotillo en Panamá, como la creación de la Ley Orgánica de Educación que pese a algunos cambios realizados a lo largo de los años, su contenido original aún se mantiene vigente", añadió Mosquera.
Ante la iniciativa del Magisterio Panameño Unido -señaló Mosquera- muchos educadores han optado por enviar resoluciones expresando su sentir con respecto a los logros de Sotillo.
