El Departamento de Justicia dice que tiene la intención de procesar agresivamente las leyes sobre la marihuana en California, aun si el electorado aprueba una iniciativa el 2 de noviembre para legalizar la droga.
El anuncio hecho por el fiscal Eric H. Holder, Jr., fue el recordatorio más reciente de que gran parte de la élite política se ha alineado contra la popular iniciativa: docenas de consejos editoriales, candidatos para cargos de elección popular, el gobernador Arnold Schwarzenegger y otros funcionarios públicos.
A pesar de esta oposición o quizás, hasta cierto punto, debido a ella la medida, Propuesta 19, parece tener una posibilidad de ganar, porque cuenta con apoyo considerable de una coalición de demócratas, independientes, y votantes jóvenes y adultos en las encuestas de opinión, a medida que se acerca el día de las elecciones. De suceder, podría consolidar un cambio cultural en California, donde la marihuana para usos medicinales ha sido legal desde 1996, y donde se la ha elogiado en la cultura popular al menos desde los 1960.
Sin embargo, también podría sumir al estado más poblado del país en un conflicto tenebroso e inquietante con el Gobierno federal, que los oponentes a la proposición dijeron que debería hacer que los votantes californianos fueran cautelosos en apoyarla.
En general, Washington se ha hecho de la vista gorda a medida que prospera una industria de la marihuana para usos medicinales en éste y otros 14 estados y el distrito de Columbia. No obstante, la posición de Holder revelada en una carta dirigida a nueve ex jefes del Departamento Estadounidense Antidrogas, y que se hizo pública el viernes pasado explicita que la legalización de la marihuana para uso recreativo implicaría un nivel totalmente nuevo de escrutinio por parte de Washington.
Holder no explicó del todo las razones de la decisión, pero hizo alusión a la renuncia del Gobierno federal a hacer cumplir leyes sobre drogas en formas diferentes en distintos estados. “Si se aprueba, esta legislación complicará enormemente los esfuerzos federales por hacer cumplir las leyes sobre drogas en detrimento de nuestros ciudadanos”, escribió. Lee Baca, el alguacil del condado de Los Ángeles y uno de los más importantes oponentes a la medida, rápidamente adoptó la posición del Departamento de Justicia. Señaló que la iniciativa es inconstitucional y se comprometió a seguir haciendo cumplir las leyes sobre la mariguana, sin importar lo que haga el electorado en noviembre.