“Merkel lanza un chaleco salvavidas a Zapatero”, tituló ayer el prestigioso semanario francés Courrier International. “Sarkozy da una sonora palmadita en la espalda a Zapatero”, aseguró el rotativo italiano La Stampa. La prensa y los analistas de medio mundo coinciden: el Presidente del Gobierno español logró el jueves en la cumbre de Bruselas un valioso respaldo de los líderes de la UE a sus medidas de ajuste, además de un apoyo a iniciativas como la publicación de las pruebas de esfuerzo a los bancos.
A pesar de que se aprobaron medidas para endurecer el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) para aquellos socios que incumplan de forma reiterada ese acuerdo, o una tasa para los bancos, la palabra que más sonó, y sigue sonando, en Bruselas es: España, Spain, Spanien, Spanje, Spagna, Espagne...
Zapatero vive momentos complicados. A falta de menos de dos años para que concluya la actual legislatura, las encuestas vaticinan un triunfo del partido de la oposición, el Partido Popular, que ha hecho del ocaso del “milagro económico español”, su caballo de batalla electoral.
El Presidente del Gobierno acaba de aprobar, por decreto, una polémica reforma laboral, que le pedían desde la Unión Europea y el FMI, pero se ha topado con la férrea oposición de los sindicatos, que, al sentirse desafiados, han convocado una huelga general para el próximo septiembre. En ese contexto turbulento, el calor y el apoyo sin fisuras del resto de jefes de Estado y gobierno europeos, que han arropado a Zapatero ha sido como un “balón de oxígeno” para el Presidente, según opina Courrier International. “Querido José Luis, tengo que agradecerte todo tu trabajo y empeño durante este semestre, lo has hecho muy bien. Las medidas (de ajuste) son valientes y serán eficaces”, aseguraba el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy.
“La economía española vive momentos difíciles, pero los superará”, aseguraba el presidente del Parlamento Europeo, Jerzy Buzek. “España ha presentado un programa de consolidación (fiscal) muy sólido”, comentaba el presidente del eurogrupo, Jean-Claude Juncker. El presidente francés Nicolas Sarkozy fue más explícito en su apoyo a Zapatero. “Tenemos confianza en las autoridades españolas. No creemos que haya problemas especiales. Eso responde al estado de ánimo de los 27 socios, es algo que sentimos de corazón”. Sin duda, el respaldo más valioso fue el de la canciller germana, Angela Merkel. Merkel dejaba claro su apoyo al último plan de ajuste español, para ahorrar hasta 18 mil millones de dólares, cuyo esfuerzo mayor recae en funcionarios y en jubilados, a excepción de los que cobran la pensión mínima. “Tenemos que apoyar a España, porque la vía (de reformas) que está siguiendo es la correcta”, afirmó.