Conspiraciones sobre el virus

Absurdemia II…

Pasan las semanas, y parece que las conspiraciones relacionadas con la Covid-19, siguen a la orden del día. El origen del virus sigue siendo uno de los temas favoritos de todos estos “arrebatos conspiranóicos” que tanto entretienen a muchos. Seguimos revisando los más originales.

2. Otra de las versiones más truculentas, es la que atribuye todo esto al “nuevo orden mundial”, encabezado por Bill Gates, la familia Clinton, Barack Obama y George Soros. Esa es una de las conspiraciones de moda en lo que va de este siglo y permite explicar prácticamente todo. He escuchado argumentos de base en fanatismo religioso, con la consecuente intervención satánica, o disparates originados en simples ideas sin sentido, producto del aburrimiento de algún ocioso.

Reulta que estos “malvados multimillonarios”, quieren apoderarse del mundo tratando de usar la ciencia como escondite para sus aciagos intereses. He escuchado a algunos de estos conspiranoicos decir que Bill Gates pretende utilizar la vacuna contra la Covid-19 (investigaciones que está ayudando a financiar), para implantar microchips en todos los seres humanos y así poder controlarnos. La idea es tan estúpida como suena. Lo malo es la cantidad de gente que se la cree y la disemina en redes sociales, como si fueran estudios confirmados con metodología científica estricta, debidamente controlada y publicada en las revistas más serias del mundo. Finalmente, Youtube, Facebook, WhatsApp y Twitter son las plataformas perfectas para diseminar todo tipo de idioteces sin sentido. Además, como esas redes tienen un efecto de caja de resonancia, estas ridiculeces circulan perennemente entre quienes las consideran completamente ciertas, simplemente porque se la escucharon a alguna ameba con saco, de las que tienen contratadas en Fox News.

Todo este cuento comenzó cuando en 2015, Bill Gates dio una conferencia TED, en la que decía que nuestro mayor peligro no eran las guerras nucleares, sino alguna infección viral de origen respiratorio que pudiera diseminarse rápidamente entre mucha gente. Obviamente, ante esta “predicción”, nadie más puede ser el culpable que “Billtradamus”.

Como en el caso de la ONU, si Bill Gates quisiera acabar con la humanidad, no tendría que haberse gastado literalmente miles de millones de dólares en vacunar a muchísima gente para erradicar la poliomielitis, desarrollar programas de agua potable o favorecer la investigación contra el VIH-SIDA. Con hacer lo que hace la mayoría, quedándose en su casa disfrutando de sus casi infinitos millones, moriría mucha más gente y con bastante menos esfuerzo.

3. Otra de las explicaciones fantasiosas sobre el origen del SARS-Cov-2 es la que le atribuye el virus y su diseminación a la red 5G. China ha patentizado esta tecnología de internet de alta velocidad, que todo indica cambiará radicalmente nuestra experiencia para interconectarnos por la red. Video, información y experiencias visuales mucho más completas e instantáneas, serán posibles cuando el 5G se generalice.

Pues los amantes de las conspiraciones han decidido que la pandemia es consecuencia de esta tecnología. ¿Cómo? Pues hay tres teorías que he leído. Una, que el virus mutó por causa de la frecuencia de las ondas 5G. La otra, que la radiación producida por las ondas debilita el sistema inmune, haciéndonos más propensos a las infecciones virales. Y la tercera, que el virus se transmite por las ondas magnéticas. Pero la conspiración no termina allí. Entre las cosas que dicen, es que el plan de generar la pandemia es para que todos tengamos que quedarnos en la casa encerrados, mientras instalan las antenas necesarias para el sistema de comunicación de alta velocidad sin que podamos evitarlos. El asunto ha llegado tan lejos, que en Europa (porque idiotas no hay solo en Estados Unidos) han destruido parte de la infraestructura del sistema de transmisión 5G, para evitar “de raíz” que la Covid-19 se propague.

Francamente, cuesta trabajo definir cuál de las tres teorías es la más absurda. Para comenzar, las ondas usadas en el internet no son radiación ionizante, como pudieran ser los rayos X, ni tienen frecuencias altas como la luz ultravioleta, que en exposiciones prolongadas pueden provocar cáncer en la piel. O sea que toda esa idea de convertir la red 5G en una especie de Chernobyl global, es absurda. Así mismo, los coronavirus no se transmiten por ondas de ningún tipo, sino por gotas que salen de las vías respiratorias de personas infectadas, así que lo de la transmisión por ondas 5G es un disparate. Por último, no hay ninguna evidencia real de que estas ondas afecten el sistema inmunológico de nadie.

4. Por supuesto, quedan las combinaciones de todo esto, que acaban formando una ensalada irracional de conspiraciones. Así, hay quienes dicen que el nuevo orden mundial va a instalar chips por medio de las vacunas, para que el virus penetre más fácilmente al cuerpo, cuando son transmitidos en las ondas 5G.

Realmente, si bien son evidentes disparates, hay que reconocer que entretiene ver de lo que es capaz la inventiva de algunos seres humanos. En otra ocasión hablaremos de los tratamientos…

El autor es cardiólogo

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