Incidente parlamentario

Basta ya a la violencia de género

Muy lamentable resulta, en especial en los momentos de pandemia que atraviesa el mundo, que requiere del compromiso, generosidad y solidaridad de cada ser humano, el reciente incidente protagonizado en la Asamblea de Diputados, en que un “honorable” diputado ejerció violencia física y verbal contra dos de sus colegas, entre estos una mujer. No me atañe acusar o defender a nadie, porque para eso existen los espacios correspondientes.

Lo que sí me atañe es lanzar mi voz de alerta de que es un hecho que no puede ser ignorado y que tanto el Estado como las autoridades tienen que dejar de mantener una actitud tolerante frente a la recurrente violencia por razones de género y que la sociedad panameña admita como algo natural la violencia machista. Empezando por la propia Asamblea de Diputados que debe ser la primera instancia en completar un proceso de investigación y combatir y sancionar internamente este tipo de hechos intolerables. Lo mismo debe hacer el Partido Revolucionario Democrático.

Toda sociedad que se precie de ser civilizada, justa y democrática, tiene la obligación de prevenir, perseguir, eliminar y sancionar la violencia contra las mujeres en cualquiera de sus formas, tanto en el ámbito público como en el privado: familiar, laboral, económico, político, educativo, empresarial, sindical, religioso, social y en general, en todos los espacios en que se desenvuelven las mujeres.

Panamá no es la excepción a este deber de combatir la violencia de género, que se manifiesta en diversas modalidades que varían en razón de creencias, patrones culturales, costumbres, leyes, códigos morales o religiosos, pero que en definitiva destruyen y aniquilan a las mujeres en el planeta, sin importar edad, raza, clase social o condición alguna.

Se requiere de campañas agresivas y permanentes para cambiar la tolerancia natural a la violencia de género en todas sus manifestaciones. Quien agrede a una mujer, agrede a toda la sociedad.

¡Basta ya de violencia contra las mujeres, de humillaciones físicas, verbales y virtuales! ¡Basta ya de tanta violencia de género en todas sus manifestaciones! Basta ya de la impunidad estatal a través de la inacción de la justicia!

La autora es abogada y escritora

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