Para entender la complejidad de la migración, uno debería escuchar la historia de cada uno de los que integran el colectivo de un billón de personas que se mueven a través del globo.
Lo que aparenta ser un movimiento de masas es una empresa solitaria de hombres, mujeres y niños, estimulados por el anhelo de tener una vida mejor.
La migración impacta prácticamente en cada país y muchas naciones son a la vez punto de origen, tránsito y destino de esos desplazamientos. Más que nunca, la movilidad humana se ha vuelto una elección de vida, usualmente impulsada por disparidades demográficas, de ingreso u oportunidades laborales. Pero hay otros factores: conflictos, persecución política o religiosa, cambio climático, epidemias como el sida y desastres como sismos o tsunamis.
El informe anual del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) estima el número de migrantes en cerca de 1 billón de personas, es decir que una de cada siete personas en el mundo opta o es forzada a migrar.
El documento desafía varias concepciones erróneas respecto a la migración y argumenta que este fenómeno puede contribuir significativamente al desarrollo humano.
La migración puede aumentar los ingresos y mejorar las perspectivas de salud y educación de la población.
Posiblemente la primera sorpresa sea que la mayoría de los inmigrantes se mueve en sus países de origen.
Un estimado de 740 millones de personas son migrantes internos, mientras que otras 214 millones de personas son migrantes internacionales. El migrante típico es una persona empobrecida que busca oportunidades en un país con mayor bienestar. Pero el informe del Pnud destaca que mientras que casi 70 millones de migrantes internacionales se han desplazado de un país en vías de desarrollo a otro desarrollado, más del doble lo hace de un país en vías de desarrollo a otro en vías de desarrollo o entre naciones relativamente ricas.
Mientras que Estados Unidos, y más recientemente Europa, sigue atrayendo a gran número de migrantes, surgieron entretanto nuevos países de destino, como Costa Rica, Marruecos y Tailandia.