Este 19 de mayo celebramos el quinto aniversario del movimiento Ciencia en Panamá, una iniciativa que nació de manera espontánea para popularizar la ciencia y asegurar el apoyo sostenible de la investigación en todas sus ramas en Panamá. Hoy, en todos los países, la crisis sanitaria derivada de la Covid-19 nos ha llamado la atención sobre cómo las ciencias son de importancia crítica para abordar una pandemia de esta escala. Más aun, ha destacado la importancia de contar con un ecosistema científico próspero para hacer frente a futuras crisis.
A pocos meses de enfrentar por primera vez este patógeno infeccioso, investigadores de todo el mundo se embarcaron en colaboraciones que produjeron avances a un paso sin precedente. Nunca antes tantos expertos en tantos países se habían concentrado simultáneamente en un solo tema, con tanta urgencia y resolución. Esta respuesta masiva para encontrar una solución que preservara la mayor cantidad posible de vidas nos hizo sentir orgullosos de nuestros pares, en especial de todos los expertos que se encuentran en Panamá, en conjunto con nuestros colegas internacionales.
Pero, además de las investigaciones realizadas en este periodo, lo que más esperamos como movimiento científico es contribuir a mitigar el impacto de la pandemia mediante la comunicación científica basada en evidencia. El conocimiento adquirido por medio de fuentes científicas profesionales, transmitido e interpretado hacia el público en general, es esencial para comprender los conceptos básicos de la Covid-19, y avanzar en su tratamiento y prevención. En esta crisis sanitaria, la comunicación científica se ha convertido en una herramienta poderosa para gestionar la salud pública. Y en contraparte, también aprendimos que la información falsa o engañosa puede ser muy difícil de contrarrestar, y pone vidas en peligro.
Transcurrido poco más de un año de pandemia, hemos descubierto soluciones innovadoras, incluyendo medidas socio-conductuales para convivir con este virus a largo plazo. Estas innovaciones impulsadas por una crisis global resaltan el hecho de que nutrir un entorno científico es de vital importancia para convertirnos en un país preparado para una pandemia en el futuro.
La autora es neurocientífica y miembro fundador de Ciencia en Panamá
