Cannabis medicinal

¿Cómo se crea un Monopolio?

Actualmente se debate en la Asamblea Nacional el proyecto de Ley 153 “Que dicta medidas para regular el uso medicinal y terapéutico del Cannabis y sus derivados”. Luego de tres años de consultas y reuniones, este proyecto de ley se encuentra en las discusiones del primer debate, esperando ser sometido a modificaciones en el segundo.

Lo interesante es constatar cómo la planta de cannabis, poco a poco, logra sortear todos los prejuicios que arrastra desde el comienzo de su prohibición en las primeras décadas del siglo pasado.

Al participar de las rondas de consulta, como economista he advertido en distintas ocasiones que dentro de este proyecto de ley, tal y como están redactadas sus “disposiciones administrativas” en el Título III, provocará en el corto plazo la creación de un nuevo monopolio, duopolio u oligopolio en la economía nacional, sumándose a los ya existentes.

Pasemos revista. El duopolio del servicio de venta de gas para consumo de los ciudadanos, el de la electricidad (facturación), el de la televisión por cable, y el oligopolio de la telefonía celular. ¿Qué evidencia hay de tan contundente afirmación? Basta leer en las “disposiciones administrativas” los siguientes requisitos para la producción, exportación e importación del cannabis medicinal: primero, una licencia de $10,000 (la tarifa no es reembolsable); segundo, costos por licencia otorgada de $200,000, válida solo por un año; tercero, renovación de la licencia de $10,000 (será devuelta si no se concede la renovación), ¡ja, estamos de suerte!; y para finalizar: “La autoridad de control competente verificará que el solicitante tiene al menos un monto de $3 millones de dólares de capital, $500,000 de los cuales deben estar en depósito en una institución financiera local”.

Llegados a este punto, reflexionemos ¿Quiénes tienen capacidad de cumplir estos requisitos en el mercado local? ¿Qué pequeño o mediano productor nacional que esté interesado en incursionar en este nuevo mercado, podrá pasar por el ojo de esta aguja? Pareciera que la Asamblea Nacional y su Comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Social desconocen las leyes de oferta y demanda, poniendo más trabas a lo difícil y complejo de controlar que en un mercado se logre la competencia perfecta. Pero, ¿sabemos quiénes serán los afectados? Serán todos aquellos pacientes que, en búsqueda de mejorar su calidad de vida y suprimir el dolor que padecen en sus diversas enfermedades, no tendrán acceso a medicamentos basados en cannabis con precios accesibles, pues un par de empresas decidirán las cantidades y los precios de producción. En el mismo dilema se encuentran actualmente atrapados los consumidores y ciudadanos en los mercados de la electricidad, la telefonía, el gas, y otros.

Con el proyecto de Ley 153 nos percatamos que cuando intereses económicos le hablan al oído a algunos diputados, y estos solo escuchan el resonar de una futura caja registradora, en la cual le tocarán las migajas del mercado de competencia imperfecta que ayudaron a construir, descubrimos cómo se crea un monopolio.

El autor es economista

Edición Impresa

ENVÍOS POR EMAIL