Íconos grandes en la computadora, transcripción de audio a texto y sistemas de reconocimiento de voz son “tecnologías asistivas”, desarrolladas para personas con discapacidad. Mary Pat Radabaugh, exdirectora del Centro Nacional de Apoyo a las Personas con Discapacidad de IBM, dijo “para la mayoría de las personas, la tecnología hace las cosas más fáciles. Para las personas con discapacidad, la tecnología hace las cosas posibles”.
Dicha tecnología consiste en cualquier artículo, equipo o sistema que se utiliza para aumentar, mantener o mejorar las capacidades funcionales de las personas con discapacidad. En Panamá, son al menos 370,053 personas con algún tipo de discapacidad, sea por problemas congénitos o debido a enfermedades crónicas, genéticas o accidentes. Debemos agregar a las personas con secuelas crónicas (o “Long Covid”) que nos dejará la pandemia, cuyo impacto aún se estudia.
El Día Internacional de las Personas con Discapacidad permite destacar la labor de científicos, como los doctores Yessica Sáez, Héctor Montes e Ignacio Chang, y sus colaboradores en la UTP, que trabajan en el desarrollo de un “sistema prototipo para la movilidad de personas con discapacidad visual en el transporte público de pasajeros en ciudades de Panamá [Movidis] y en interiores para favorecer su inclusión social [Movidis-II]”.
También apoyados por la Senacyt, los profesores Jay Molino y Milky Rodríguez desarrollan prótesis para adultos con amputación transtibial y prótesis mioeléctricas para niños con agenesia desde los laboratorios de Fabricación Digital, Robótica y Rehabilitación, en conjunto con el Laboratorio de Investigación Experimental y Bioseñales y el Instituto de Salud Física y Deportiva de la Udelas, y esperan iniciar el “diseño y prototipado de prótesis, tecnologías asistivas para personas con discapacidad e implementos en respuesta a Covid-19”.
En los premios Panamá en Positivo, fueron distinguidas las Rolling Girls, un grupo de jóvenes que organizan eventos virtuales y presenciales para romper los estereotipos que rodean a personas con discapacidad en Panamá. Para ellas y otros líderes como Juanpi Dolande, Publio Arjona y Fanny Wong, la tecnología asistiva les permite llevar una vida más sana, productiva y digna para recibir educación, participar en el mercado laboral y tener vida social.
Queda mucho por hacer para crear un Panamá más empático, solidario y de mejor calidad de vida y oportunidades para todos sus habitantes. Creemos “conCiencia” para lograrlo.
La autora es EducationUSA Adviser en Ciudad del Saber y miembro de Ciencia en Panamá

