Exclusivo
Respuesta estatal

Conducta antisocial y corrupción abonan el terreno al coronavirus

Debemos convencernos que en estos 75 mil 517 kilómetros cuadrados habitamos ciudadanos de diferentes continentes, culturas, procedencias, credos, costumbres e idiosincrasias. Esto hace que la calidad y nivel de respuestas sea tan variada como nacionalidades conforman nuestro ADN social. En tal sentido, los comportamientos sociales varían desde los que fielmente asumen y comprenden que el coronavirus no es una tontería y en consecuencia aceptan y cumplen las normativas del MINSA, por comprender que las mismas van en la dirección de salvaguardar la vida de cada ciudadano. Pero hay quienes por su displicente arrogancia e irreverente actitud de reto hacia la autoridad desafían los decretos y echan pie a la calle y se sumergen en el acostumbrada aglomeración en buses, supermercados, metro bus y sitios de diversión.

Para mala suerte nuestra, así se comporta un alto porcentaje de los habitantes en la capital del país. Una conducta tanto suicida como antisocial con un fuerte componente genocida. Esa conducta desafiante, disuelta, desconsiderada hacia sí mismo y hacia los demás, muestra muchas aristas, que son precisas analizar. Es un desorden de la personalidad social,

Escuchamos a voz en cuello, cantar “mejor morir por el virus que morir de hambre”. Hemos visto el cierre de calles y aceras exigiendo la bolsa del Panamá Solidario. Y nos preguntábamos cuántos moriríamos, debido a este primitivo comportamiento. Es cierto que la fórmula ideada para paliar la crisis de la mayoría, ofrecía una respuesta lenta, además de mezquina, con la cual el canto a la muerte era, en apariencia justificable. Y mientras veíamos semejante despliegue de angustia y tensión, en miles de panameños desesperados, se destaparon los negociados de notables figuras del gobierno nacional aprovechándose de la circunstancia para robar los dineros del pueblo. “Cosas veredes Sancho”!

Una vulgaridad de terribles consecuencias para la credibilidad que el mismo gobierno trataba de vender y edificar acerca de cómo se estaban administrando los recursos del pueblo. Una bolsita de ochenta palos contra millones pagados por una mascarita y un hospital portátil. Mensaje contradictorio, en mal venido momento, solo pensado por la mente de imbéciles maleantes de cuello y corbata, que pensé no veríamos en este gobierno! ¡Ilusión de pura cepa!

Esto ha desalentado a la comunidad nacional. ¡Ese ambiguo mensaje, “Uniendo fuerzas” ha ido desde ese momento, perdiendo eso mismo! La demora de las entregas de las bolsitas, del “bonito” de ochenta palos y del uso digital del número de la cédula, se constituyeron en activadores de mayor presión para el gobierno a la vez que más panameños, consecuencia de su desesperación han ido engrosando las filas de los contagiados y de los fallecidos.

Por otro lado las fisuras internas y el desconcierto de las autoridades, por lo imparable del contagio y por la presión evidente y latente en la población general, en los gremios empresariales y en los sindicatos debido a la crisis económica, el gobierno ha flexibilizado algunas medidas que estarían conteniendo el contagio. El retorno a la “nueva normalidad” abrió las bodegas y tiendas de venta de licores y los dos primeros bloques, con secuelas inmediatas en el número de contagiados y de fallecidos, que no para de crecer, aunque se cubra con el hecho de que ahora se hacen más pruebas calle por calle. El gobierno cedió ante los poderosos potentados del licor y de la construcción. Vaya gruesa solución. Y puso así, a miles de obreros a rozarse todos los días en el metro y en los autobuses.

En este contexto de incertidumbre, la percepción de confiabilidad y credibilidad tocó fondo con el despido de la doctoraTurner. El desconcierto y el malestar en los ciudadanos han sido notable. La ministra en todo el curso de la pandemia entregó su inteligencia y su dedicación personal y profesional a la estrategia de contención del virus. Se hizo de un equipo de alto nivel científico, desplegó una estrategia de información abundante y objetiva, lideró con firmeza y presencia, y de la noche a la mañana la botan, sin dar explicación, lo que fue además, de un acto de falta de educación una inmerecida y desmedida grosería. Y sin explicación creíble la percepción no cambia.

Señor Presidente, el deber de un líder es hacerse presente cuando las cosas están mal y mostrar transparencia en todo momento. Debe comprender que la pandemia, a todos nos ha impactado y que puede llevarnos a malas decisiones, pero perdonar actos abiertos de corrupción desdicen del mensaje que lo llevó al cargo. Párese firme y mire el horizonte, el país requiere de un líder inspirador y de visión 40/40, que ajuste cuentas a quien las debe y empuje la motivación y la disciplina en un momento tan dramático para el pueblo. Como miles de panameños yo quiero un país dirigido por la honestidad y la integridad; por un momento pensé que la robadera y la indecencia habían, por fin, quedado atrás, mas lo que estoy viendo me convence de lo contrario.

El autor es profesor universitario y psicólogo industrial


Última Hora

  • 01:33 Panamá cae con dignidad ante una Croacia de alto nivel Leer más
  • 01:25 Fujimori logra la ventaja suficiente sobre Sánchez para ser la próxima presidenta de Perú Leer más
  • 01:15 Polémica en México por patrimonio de exfiscal general: diez casas y dos Rolls Royce Leer más
  • 01:00 ¿Significa la Ley 526 el fin de la renta territorial en Panamá? Leer más
  • 00:08 Segundo buque con bandera panameña es atacado en el mar Negro; hay un egipcio fallecido Leer más
  • 23:40 Cristiano Ronaldo, Messi, Modric... Las estrellas del Mundial que desafían los límites de la longevidad, según la ciencia Leer más
  • 22:50  A Inglaterra se le atraganta Ghana con un empate sin goles Leer más
  • 22:47 Minsa avanza en la reglamentación de ley para reducir el desperdicio de alimentos Leer más
  • 22:46 Costa Rica pide a Panamá pasar ‘de las buenas intenciones a las acciones’ para resolver disputa comercial Leer más
  • 22:32 Panamá llama en la OEA a actuar frente al deterioro democrático en la región Leer más