La salud mental es importante en todas las etapas de la vida, desde la niñez y la adolescencia, hasta la adultez. Influye en cómo pensamos, sentimos y actuamos ante un estímulo. Tener una buena salud mental incide en la manera en que manejamos el estrés, en que nos relacionamos con los demás y en el modo en que tomamos decisiones. Condiciones como la ansiedad pueden afectar de manera directa y negativa nuestro estado de ánimo y nuestra capacidad de respuesta ante las adversidades.
Es indudable que estas situaciones siempre están presentes y la pandemia por COVID-19 puede ser uno de los detonantes que contribuyen al aumento de ansiedad en la población. El miedo ante una nueva enfermedad y no poder controlar lo que podría suceder, llega a ser abrumador y a generar desbalances emocionales. Las medidas de prevención, como el distanciamiento social, han traído como consecuencia en muchos casos, que las personas se sientan aisladas y solas, aumentando sustancialmente la ansiedad. No obstante, el distanciamiento social es necesario para reducir la propagación del virus. Es importante hacer frente al estrés y a la ansiedad generado por la pandemia de una manera saludable. Necesitamos crear comunidades que sean más resilientes para que puedan enfrentar adecuadamente tiempos difíciles, incluso después de la pandemia.
En la gran mayoría de nosotros los niveles de ansiedad permanecen en un estado de control. Sin embargo, si el estado de ansiedad se mantiene durante un periodo extenso de tiempo, puede ser perjudicial en cada uno de los ámbitos de nuestra vida. Ante la situación actual, debemos estar atentos en cuanto a condiciones de ansiedad en los estudiantes, enfocándonos principalmente en los más pequeños. Los niveles elevados de ansiedad en los estudiantes pueden afectar el rendimiento escolar o la motivación de culminar su formación académica, y a su vez, las relaciones interpersonales y la interacción en familia. Según distintos estudios, la ansiedad puede incidir en los procesos de aprendizaje al afectar la memoria operativa. Esto quiere decir que altos niveles de ansiedad pueden dificultar retener información nueva, comprenderla y recordar lo previamente aprendido. La ansiedad incluso afecta la capacidad de concentración y las tomas de decisiones de todo estudiante.
En el documento “19 propuestas para el 2019”, Jóvenes Unidos por la Educación sugirió implementar una educación integral, que articule el manejo inteligente de las emociones en la formación del ser. La educación emocional es una herramienta útil que promueve la inteligencia emocional y desarrolla la capacidad que tenemos de adaptarnos a los contextos evolutivos. Una sociedad conformada por personas que logren manejar de manera inteligente sus emociones facilita la tarea de identificar síntomas de ansiedad y depresión, propios o de terceros.
Las clases a distancia plantean un desafío para los maestros y padres de familia. Identificar los síntomas de ansiedad en los estudiantes es uno retos que se nos presentan. Es importante tomar en cuenta que los síntomas pueden manifestarse de manera diferente entre las personas. Para poder afrontar este reto, todos debemos educarnos en estos temas, incluyendo padres, hermanos, amigos y abuelos, para reconocer los síntomas que se atribuyen a esta condición psicológica. Es estratégico y beneficioso prevenir que la ansiedad se convierta en una condición mental del afectado.
Como sociedad debemos evitar que la COVID-19 y la ansiedad que provoca, se traduzca en una falta de participación en las clases a distancia, malas relaciones con compañeros y profesores, y, finalmente, el desinterés en forjarse objetivos y planificar para el futuro.
Hoy, más que nunca, enfoquemos nuestra atención en el cambio de los patrones de conducta de nuestras personas cercanas. Seamos un pilar de apoyo para evitar que la formación de nuestros jóvenes se vea afectada por la situación actual.
Frederick Douglass mencionó en su momento que “es más fácil criar niños fuertes que reparar adultos rotos”. Aprendamos de esta máxima.
La autora es miembro de Jóvenes Unidos por la Educación