Una coreografía escénica con gracia

Una coreografía escénica con gracia
destreza. El cambio de un personaje a otro y el juego escenográfico le dan rapidez a la obra. LA PRENSA/ Joniel Omaña

Un misterio envuelve la muerte de Anabella Schmidt. Acusado falsamente de su asesinato, a Richard Hannay no le quedará más remedio que seguir las pistas que Schmidt le dejó antes de morir. Huyendo toma un tren a Escocia sin saber lo que le espera en su aventura por descubrir qué son los 39 escalones.

La comedia basada en el thriller de misterio de John Buchan y Alfred Hitchcok, y adaptada para el teatro por Patrick Barlow se presenta en el Teatro En Círculo.

Los 39 escalones ha pasado por las carteleras de Broadway, Londres, Madrid, Argentina y otras 20 ciudades, y se ha quedado con dos premios Tony. Su éxito internacional fue el motivo por el cual Art Producciones y Aquelarre decidieron traer la obra a Panamá y que su director fuera Edwin Cedeño.

La farsa es un juego de ires y venires a un ritmo divertido en el que brillan las actuaciones –algunas veces más, otras menos- de sus protagonistas Rogelio Bustamante, Enithzabel Castrellón, Arturo Wong y Juanxo Villaverde.

La coordinación de luces, los sonidos, los efectos especiales, y el cambio de un escenario a otro en un abrir y cerrar de ojos, hacen de la obra una verdadera coreografía escénica, en la que la huida de Richard Hannay (Rogelio Bustamante) se convierte también en una aventura para el público.

La rapidez con la que avanza la obra mantiene a la audiencia atenta, aunque por momentos algunas escenas se sienten largas, como la del discurso de Hannay antes de ser atrapado por los agentes de una organización secreta que lo persigue. Además, algunos recursos graciosos se vuelven un poco trillados cuando recurren a ellos en exceso, como cuando Pamela Edwards (Enithzabel Castrellón), atrapada en los brazos de Hannay, se desprende de su papel y le dice al actor que deje la payasada.

En cuanto a la interpretaciones, a excepción de Bustamante, todos los actores encarnan a más de un personaje.

La habilidad escénica de un camaleónico Arturo Wong es destacable. Wong pasa de un personaje a otro con tanta naturalidad que apenas es perceptible que el mismo actor que antes hacía de la señora encargada de la limpieza, sea luego el mismo que hace de granjero y después del profesor Jordan.

Esa espontaneidad le falta a Villaverde en el primer acto, a pesar de que por momentos llega a tener algo de gracia. Sin embargo, en el segundo acto el actor se reivindica con el papel del anciano dirigente político y la española acomodadora del teatro London Palladium, en donde tiene lugar la penúltima escena de la comedia.

Por otro lado, Enithzabel Castrellón muestra su versatilidad interpretativa al pasar de mujer fatal a granjera ingenua, mientras que Rogelio Bustamente se mueve como pez en el agua en el escenario.

Si todavía se pregunta por qué la obra se llama Los 39 escalones, vaya al Teatro en Círculo y descúbralo por usted mismo.

INFORMACIÓN

LUGAR. Teatro En Círculo.UBICACIÓN.Ave. 6ta Cl. Norte, Urbanización Herbruger.

FECHA. Hasta el 30 de junio.

HORARIO. De martes a sábado a las 8:00 p.m. Domingos 4:00 p.m y 8:00 p.m.

COSTO. 20 dólares. Boletos de venta en Blockbuster, Tuboleto.com y en la taquilla del teatro.

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