RENOVACIÓN INTERNA

La correlación de fuerzas en el PRD

La jornada electoral del pasado domingo 20 de enero para escoger los 4 mil 200 delegados al Octavo Congreso Ordinario del Partido Revolucionario Democrático (PRD), que ha de efectuarse el próximo 9 de marzo para renovar a sus más altas autoridades, fue un evento medianamente democrático, lamentablemente, caracterizado por la democracia del dinero, el clientelismo político y la falta de igualdad y equidad entre los participantes. Sin embargo, nociva y todo lo demás, esta práctica politiquera no la inventaron los actuales dirigentes del partido de Omar, tampoco es obra del régimen militar, como afirman los líderes de las cúpulas de los partidos oligárquicos tradicionales.

En verdad el caciquismo es una nefasta herencia de la conquista ibérica en toda nuestra América. Y que en el caso del Istmo fue incorporada como práctica política consuetudinaria por el gamonalismo liberal, desde la fundación de la República y durante el lapso de los 65 años en los cuales una clase social o casta política mantuvo la hegemonía del poder del Estado.

De manera que cumplida esta etapa del calendario electoral del PRD, iniciada en octubre de 2007 con el nombramiento de la Comisión Nacional de Elecciones y que culminará con la escogencia del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) y otras autoridades nacionales del partido en el congreso del 9 marzo. Resulta interesante examinar la correlación de fuerzas, el contenido político y el alcance democrático de la futura contienda interna.

En primer lugar, podemos afirmar que se trata de una elección más democrática que la anterior, donde la impronta fue el denominado "CEN de consenso", en esta ocasión, las circunstancias y no la voluntad política, han impuesto un escenario diferente, distinguido por la presencia de diversas figuras políticas que responden a intereses políticos de grupo y personales, aunque no necesariamente contradictorios, enfrentados por un puesto en el CEN del PRD.

Los analistas políticos han filtrado en los medios de comunicación social la idea errónea de que en esta disputa se enfrentan únicamente dos fuerzas políticas: los prosélitos de Martín y los adláteres de Pérez Balladares. Sin dejar de ser cierto, este análisis carece de profundidad, es simplista e interesado. En realidad la lucha es y será, más amplia y hasta más diversificada de lo que aparenta.

Por ejemplo, en el campo del "Team Martín" están enfrentados dos primos. También el perseguido por el imperio está buscando su propio espacio político. Las huestes encabezadas por la primera subsecretaria y aspirante a la presidencia del PRD, ha conformado una especie de nómina de consenso propia, de la cual hacen parte, entre otros, Omar Chen, Maribel Coco, un tal Rod Díaz y el ex ministro de Gobierno y Justicia, este último le disputará la segunda subsecretaría al líder de la "tendencia" y otrora su mentor político; quien meses atrás abandonó al "Toro" y se integró al sector del PRD que gobierna.

Por supuesto que se trata de una ruptura política que ahora se expresa en términos de intereses personales, pero que a la postre inducida por la dinámica electoral podría conducir a un mayor ejercicio democrático y ofrecer posturas y propuestas político–ideológicas más consecuentes con el carácter de centro izquierda, multiclasista, multiétnico y popular del PRD. ¡Así de sencilla es la cosa!

Edición Impresa