Para completar el título podríamos preguntarnos: ¿Y la Educación es sólo un factor externo? Una fuente de información acerca de cómo lograr la inclusión y equidad en el desarrollo sostenible de nuestra sociedad se puede consultar en el informe COVID-19 CEPAL-UNESCO “La Educación en tiempos de Pandemia COVID-19”, 21 páginas.
“Don Quijote de la Mancha”. En esta novela Don Quijote le dice a Sancho Panza:
“Querido Sancho: Compruebo con pesar, como los palacios son ocupados por gañanes y las chozas por los sabios. Nunca fui defensor de los reyes, pero peor son los que engañan al pueblo con trucos y mentiras, prometiendo lo que nunca les darán. País este, amado Sancho, que destrona reyes y corona piratas, pensando en que el oro del rey será repartido entre el pueblo, sin saber que los piratas sólo reparten entre piratas”.
Este párrafo se trae a colación por su contenido, ya que las palabras corrupción, populismo, clientelismo, juega-vivo, oportunismo, piratería, entre otras, muy connotadas, se han puesto de moda con mucho énfasis y frecuencia en muchas partes del mundo.
La novela de Miguel de Cervantes Saavedra se publicó en el siglo XVII. ¿A estas alturas los seres humanos no superamos la piratería? ¿Qué lleva a algunos al acaparamiento y al poco me importa con los demás? ¿Cuáles actitudes o situaciones nos pueden llevar a la corrupción de un sistema individual o colectivo?
Veamos las siguientes:
Falta de aplicación de métodos para atender problemas complejos que ha llevado a gobiernos a aplicar la fuerza para resolverlos. Falta de una educación basada en valores. Ejemplo: Respeto al prójimo. Falta de comprensión y de sensibilidad humana. Ignorancia. Falta de organización y adaptación. Ambición desmedida, Codicia.
De estas emociones negativas el engaño se realiza con el deseo de hacer daño al prójimo con una mentira premeditada. El engaño produce desconfianza pública por su desconexión con la realidad. Es muy parecido a dejarse llevar por un rumor mal intencionado para provocar rechazo social.
La mayor dificultad con que tropiezan las propuestas de los candidatos a puestos públicos consiste en la impredecibilidad del futuro por la enorme complejidad de los problemas institucionales a enfrentar, incluyendo la presión demográfica desde otros países en tiempos de pandemia y el persistente comercio ilegal de drogas.
Hay que añadir el cambio climático y las políticas energéticas asociadas, así como las epidemias cada vez más frecuentes tales como el dengue y el zika trasmitidos por mosquitos y ahora la COVID-19 con un alto nivel de contagio interpersonal. Esta COVID-19 puede combatirse con un ejército de trazadores, capacitados en la comunicación con prudencia y respeto a los infectados y contactos, y con sabiduría para escuchar y convencer con una mejor relación costo-eficiencia.
La pregunta que me surge de este corto ensayo, sobre un tema sobre el cual no soy especialista, es si los seres humanos seguiremos plantados en el siglo XVII o si mantendremos una vía abierta al diálogo con transparencia y al juego democrático de las ideas?
El autor es planificador