¿Cómo una empresa que nunca ha reportado pérdidas puede ser insolvente? Evergrande Group (1996), el segundo desarrollador inmobiliario de China se expandió rápidamente llegando a acumular una deuda total de alrededor de USD 305,000 millones. A la fecha, han dejado de realizar dos pagos por intereses de bonos emitidos (USD 83.5 millones el 23 de septiembre y USD 47.5 millones el 29 de septiembre); aunque según su memorando de oferta, tienen un periodo de gracia de 30 días para pagar antes de que se declarare formalmente el default.
Esta situación no se generó de forma repentina. Recientemente, el gobierno de la República Popular China inició una serie de medidas enérgicas -crackdowns- a empresas en distintas industrias, incluyendo bienes raíces con el interés de “asegurar la prosperidad común y la estabilidad de la economía”. El año pasado se introdujeron las denominadas “tres líneas rojas” con el objetivo de regular el nivel de apalancamiento de empresas en el sector inmobiliario y la subida acelerada de los precios. Las mismas exigen que las empresas cuenten con una proporción de deuda con respecto a sus activos de menos del 70%, menos del 100% con respecto al capital y una proporción superior a 1 de liquidez con respecto a la deuda a corto plazo. Evergrande no cumplía ninguno de los tres parámetros, lo que provocó que no pudiese acceder a un nuevo endeudamiento y se viesen obligados a anunciar que era probable que no pudiesen cumplir con sus obligaciones a corto plazo. Los nuevos controles, además de demostrar en gran medida la intención del gobierno chino de restructurar el mercado inmobiliario, han expuesto la fragilidad financiera de Evergrande.
Si bien ha quedado en evidencia que esta crisis de liquidez es consecuencia del apalancamiento desmesurado de la empresa, también la calidad de sus activos y propiedades ha sido cuestionada por muchos años. Evergrande tiene un inventario compuesto principalmente por más de USD 200 mil millones en proyectos sin terminar. Esto pone en entredicho la aparente liquidez de la empresa y sirve para responder nuestra pregunta inicial. Cuando no cumplieron con sus pagos a proveedores y empleados, todo lo que Evergrande pudo ofrecer como reembolso fueron apartamentos, locales comerciales y estacionamientos con descuentos significativos sobre el valor en libros.
Las expectativas del gobierno chino parecen apuntar a una restructuración ordenada que incluya desde venta de activos hasta restructuración de obligaciones de Evergrande. Los primeros pasos se dieron con la venta por USD 1,500 millones de su participación en un banco. Esta semana se alcanzó un acuerdo por USD 5,000 millones para la venta del negocio de administración inmobiliaria de la compañía. Se esperan más movimientos en este sentido.
Analistas de Goldman Sachs han reconocido que las medidas adoptadas por las autoridades chinas están “priorizando la estabilidad social y la redistribución de la riqueza sobre los mercados de capitales”. Por el momento, no se anticipa un rescate por parte del gobierno. No obstante, el mismo plantea un problema de riesgo moral para las autoridades chinas, ya que podría traducirse en un incentivo a la especulación o al exceso de riesgo. Dicho de otra forma, las empresas pueden interpretarlo como una garantía de que son demasiado grandes para fallar -too big to fail- y por tanto el gobierno los rescataría en caso de un fracaso financiero. Esta no parece ser una señal que el gobierno quiera enviar.
Sin embargo, el costo de una quiebra de Evergrande puede ser alto. Han sido inevitables las comparaciones con Lehman Brothers y los análisis de potenciales contagios que conlleven repercusiones a nivel global. Al respecto, la economista en jefe del fondo monetario internacional, Gita Gopinath, ha indicado que China cuenta con la capacidad para prevenir que la situación se convierta en una crisis sistémica. Por otro lado, tanto Jerome Powell de la Reserva Federal como Christine Lagarde del Banco Central Europeo han indicado que la exposición de sus economías es “limitada”.
A pesar de reiteradas declaraciones orientadas a aplacar la percepción de incertidumbre, el comportamiento de los mercados parece de momento no reconocerlas en su totalidad. De acuerdo con datos publicados por el Financial Times, hay propiedades vacías para albergar a más de 90 millones de personas. Para ilustrar la magnitud de estas cifras, estas servirían para albergar las poblaciones enteras de países como Alemania, Canadá, Francia y el Reino Unido. Esta semana, Fantasia Holdings Group y Sinic Holdings Group tampoco han podido cumplir con obligaciones pendientes sumando a las señales de que el estrés se está extendiendo. Las regulaciones impulsadas por el gobierno en múltiples industrias apuntan a un periodo de ajustes. Lo anterior es probable que conlleve una desaceleración del crecimiento de la economía China, que puede sumarse a la actual crisis global en las cadenas de suministro.
El autor es consultor y analista de mercado
