¿Qué tan exigente eres al comprar una prenda de vestir? El tamaño es importante, al igual que el color, tipo de tela, estampado… pero sobre todo que te quede bien. La pandemia ha causado que tengamos que comprar y utilizar una prenda de vestir adicional, aunque no estemos seguros si nos queda bien o no. ¿Adivinas a cuál me refiero?
La principal forma de transmisión del virus causante de la Covid-19 es la transmisión aérea a través de aerosoles. Todos producimos aerosoles cuando respiramos, hablamos, reímos, cantamos, estornudamos y tosemos. Como uno puede tener Covid-19 y no manifestar síntomas, el uso de la mascarilla es una estrategia de salud pública para reducir la transmisión del virus. Aun así, para que el uso de la mascarilla sea efectivo, la misma debe ajustarse adecuadamente y utilizarse correctamente.
¿Cómo puedo saber si el ajuste es adecuado? Primero, la mascarilla debe cubrir desde la nariz hasta la barbilla. Segundo, debe “abrazar” tus mejillas, porque si hay espacio entre ellas, ¡no te estás protegiendo! Tercero, debe mantenerse en su lugar mientras hables. Si la mascarilla deja tu nariz al descubierto mientras hablas, es como si se te cayeran los pantalones cada vez que bailas. Es por ello que en el mercado existe una gran variedad de modelos y, al igual que la ropa, usa diferentes modelos hasta encontrar la que mejor se ajuste a tu cara.
Y de las mascarillas reutilizables de tela, ¿qué? Si aún utilizas las mascarillas que confeccionaste o compraste al inicio de la pandemia, ¡es hora de cambiarlas! Al igual que la ropa, la tela de la mascarilla se desgasta y es mejor lucir los agujeros de los jeans.
A pesar que las mascarillas se están utilizando desde hace más de un año, aún se puede apreciar errores comunes al usarlas. Uno de ellos –inclusive protagonizado hasta en las caricaturas locales– es usar la mascarilla por debajo de la nariz. Otro error visible cuando se utiliza las mascarillas desechables es no amoldar la tira de aluminio a la nariz. Estos errores dejan en evidencia que se requiere hacer campañas educativas para que aprendamos a ajustarnos y usar correctamente la mascarilla. La obligatoriedad ya está de moda.
La autora es toxicóloga, exbecaria de Senacyt y miembro de Ciencia en Panamá

