La misión de una iniciativa como la de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación del Bosque (REDD), es la de trabajar en la disminución de la deforestación de los bosques en los países en vías de desarrollo.
Esta meta se comenzó a desarrollar durante la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y la Conferencia de las Partes CDP3 desarrolladas en Kioto en 1997, donde se dieron a conocer las intenciones de este proyecto.
Según datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, la deforestación y la degradación del ecosistema forestal “representan el 17% de la emisión de gases de efecto invernadero a nivel mundial, más que el sector de transporte en su totalidad”.
El tema está presente en Panamá. Esta semana se reunió en el istmo una misión de la Agencia de Cooperación Alemana al Desarrollo (GIZ por sus siglas en alemán), con la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), para discutir cuáles son los propósitos en los cuales trabajará nuestro país y de qué manera la GIZ puede participar y colaborar.
Según un comunicado de prensa enviado por dicha autoridad, se explica que la GIZ canaliza su participación en este caso por medio de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD), un grupo conformado por todos los ministros de ambiente de la región. “Esta trabaja en el desarrollo de proyectos vinculados a REDD”, explica la nota de la Anam.
La reunión contó con la participación de Laszlo Pancel y Guillermo Mayorga, del Programa Regional REDD/CCAD-GIZ, quienes intercambiaron información con Silvano Vergara, de la Anam, para identificar cuáles son las áreas en donde se necesita mayor cooperación internacional.
La colaboración de la GIZ ampliará su participación en Centroamérica durante los próximos seis años, incluyendo capacitación de la sociedad civil y el establecimiento de un grupo de voluntarios que harán trabajos locales orientados a la educación ambiental de la población.
