VALLADOLID, España (DPA). -La mera neta, a todas margaritas, saludó el viernes al auditorio reunido en el II Congreso Internacional de la Lengua el escritor mexicano Carlos Fuentes, como introducción a su discurso sobre Unidad y diversidad del español.
Después de algunos segundos en que continuó con el habla popular de México, los presentes -no mexicanos- se dieron cuenta de que no comprendían nada, no porque no oyeran bien, sino porque simplemente las palabras no eran para los no iniciados.
Para alivio de los presentes, el autor de La muerte de Artemio Cruz tradujo luego las frases: ¿Qué tal mi hermano, cómo te encuentras?, La verdad, muy bien. Y continuó el diálogo, en el que un personaje intenta convencer a otro de que entre en la política con él, donde le va tan bien, y ambos controlen el mundo del narcotráfico.
Pero no se quedó ahí, sino que además recordó que estas palabras serían completamente incomprensibles para Cicerón, quien habría comenzado: Salve, mi frater! Quomodo vales? Revere, optime.
Fuentes destacó que con este diálogo en tres versiones quiso subrayar que el español es una lengua impura y en su impureza reside su valor, su tradición, su renovación y su comunicabilidad.
He llamado al territorio hispanoparlante 'el territorio de la Mancha', mancha lingüística en expansión que hablan 400 millones de personas, dijo, y agregó que es lengua de migración y el fenómeno migratorio será uno de los ejes de la realidad mundial en el siglo XXI.
A lo largo de su discurso, Fuentes hizo hincapié en el mestizaje del español, que se da en la lengua así como en la composición de los propios pueblos que habitan América Latina -mezcla de indígenas, negros y europeos- y España -de celtíberos, fenicios, griegos, romanos, godos, judíos y árabes-.
Por ello, negó que sea una "lengua del imperio", tal como la definió Antonio de Nebrija en 1492. "¨Cómo iba a ser lengua del imperio, excluyente y exclusiva, una lengua tamizada y hasta el día de hoy por la lengua árabe?", se preguntó.
Pero además de historia española, Fuentes recordó a los 350 millones de hombres que hablan español en Latinoamérica, así como a los 20 millones que lo hacen en Estados Unidos, en una tendencia que a veces se califica como una reconquista. Hoy, las intervenciones de fuerza de Estados Unidos están siendo contestadas por la invasión pacífica de Latinoamérica a EU, dijo.
