Me pregunto; ¿Por qué la maldad domina aquí y en el mundo? Pueden existir muchas causas y una de ellas es el egoísmo. Ya sea como individuo o como grupo. Porque queremos satisfacer los mas bajos deseos no vemos las consecuencias devastadoras. A un anciano indígena, dos niños, le preguntan sobre la bondad y la maldad. Él les pide que se imaginen una batalla entre dos lobos en sus corazones y cada uno representa cada conducta. “¿Y cual ganará?” le preguntan. “Eso lo deciden ustedes.”
Así en nuestra civilización, que es la cúspide del desarrollo de las especies, no llenamos ese sitial, porque cuando nos dejamos manejar por la maldad, actuamos peor que los animales. Dentro de nuestro país tenemos el uso irresponsable y derrochador del agua; hay ruidos innecesarios, todo el día y la noche; el afán de satisfacer nuestro ego y vanidad. No pensamos como sociedad. Las protestas, y los problemas que causan, no les vemos formas creativas para darles solución. Solo usamos el camino trillado que afecta a terceros
A nivel mundial; la producción, distribución y consumo de las drogas esta destruyendo todos los valores humanos. El lujo desmedido e insultante, con su secuela de muerte y afectaciones de los drogadictos y demás víctimas involuntarias; la caza de las ballenas, los elefantes y los rinocerontes, los esta llevando a la extinción. Los conflictos armados también van camino a un punto de no retorno, con el peligro de la aniquilación total. No existe el deseo de resolver los conflictos, sino que los profundizamos.
El autor es jubilado