Después de leer estudios que indican que el gasto de los consumidores puede representar más del 50% de las actividades económicas de un país, despertó mi curiosidad el saber cuántos de estos gastos podrían ser por la compra de bienes y servicios por necesidad (obligatorios) y cuántos son por lujo (por elección).
El MEF señaló que la inflación en 2019 fue del 1.9% y proyecta que para el 2020 será del 1.7%. No obstante, la proyección del FMI para Panamá en 2020 es de 2.0%
Esta inflación ocurre cuando el costo de los bienes y servicios aumenta, lo que resulta en un alza en el costo de la vida.
Por ejemplo, digamos que antes con 1 dólar podías comprar una docena de huevos, pero hoy en día por el mismo monto solo puedes comprar media docena de huevos y esto conlleva que la economía sea afectada cuando el poder adquisitivo del ciudadano/consumidor se reduce.
El indicador mayormente utilizado para medir la inflación es el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el cual es el promedio del resultado de escoger ciertos productos y servicios (generalmente de la canasta básica) y monitorear sus precios durante un periodo de tiempo determinado.
Cuando la inflación de un país es baja, pero positiva, es indicativo de que goza de una buena economía. Panamá es ejemplo de esto, toda vez que ha sido la economía con crecimiento más rápido de América Latina y sus niveles de precios se han mantenido por debajo del 1% en los últimos años.
En el estudio realizado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo de Panamá (INEC) en diciembre de 2019, la categoría salud sufrió un aumento en el IPC de 0.7%. Esta categoría se limita a medir los recursos y servicios de salud de Panamá, como pacientes admitidos en hospitales, capacidad y personal de las instalaciones de salud, entre otros, y a simple vista pareciera no incluir costo de medicamentos.
En el 2014, el Sistema de Información de Acceso y Financiación del Gasto en Medicamentos del Instituto Gorgas realizó una encuesta “de gasto de bolsillo en medicamentos”, que encontró que los panameños gastan un promedio de 86.25 dólares anuales, 15% les pide prestado dinero a sus familiares para su compra y que el 56% no puede financiarse la compra de estos.
A simple vista, pareciera que carecemos de información sobre la variación de los precios de medicamentos en el mercado, cosa que resulta muy preocupante en un país en el que sus precios son extremadamente altos en comparación con otros países de la región.
¿Se puede considerar real el aumentado de 0.7% del INC en el sector de salud del país? ¿Cómo podemos saber el impacto que tiene el consumo de medicamentos en la economía panameña?
Existe la posibilidad de que parte de la razón del porqué nuestra economía no ha sido afectada por un alto nivel de inflación y que su crecimiento se mantiene sea porque los panameños tienen la necesidad de gastar gran parte de sus ingresos en medicamentos que llegan a ser escasos y costosos.
No podemos pretender que el crecimiento de la economía panameña se debe solo a factores positivos, e ignorar que existe un incremento de consumo de productos en el sector salud como consecuencia de un lujo obligatorio.
¿Podemos presumir que lideramos la economía en la región cuando esta tiene como fuente el abuso del bolsillo panameño?
La autora es abogada y diplomática