Conocimiento

El lugar de la educación

Un viejo dictador repetía una verdad pitagórica indiscutible en los setenta: “Educando al niño no castigarás al hombre”, que no es más que una versión parafraseada del viejo proverbio salomónico, “Instruye al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él”, y el viejo Montaigne precisa: “el niño no es una botella que llenar, es un fuego que es preciso encender”. Todos viejos, pero el tema se renueva a fuerza de no abordarlo.

Si algo está poniendo de manifiesto esta pandemia es cuáles son los fundamentos de una sociedad democrática: Educación, Salud y Seguridad. Todos ellos, ninguneados y desestructurados a conveniencia del Sistema que paga, han quedado subrayados, en color Covid-19, dándosenos la oportunidad, quizás de las últimas, de colocarlas en el lugar que les corresponde, sobre todo la Educación.

Panamá también le toca responder: ¿qué hacemos con la Educación? Porque en medio de este tsunami sanitario y económico que se nos viene encima, muchos “juegavivo” quieren hacer mercado de lo fundamental. Pública o privada, la educación tiene que ser universal, equitativa y accesible. Que unos puedan estudiar y otros no el mismo año lectivo, es convertir en mercancía la Educación y rebajar su calidad. El sistema nos tiene donde quiere: ignorantes y con miedo.

Los “héroes” sanitarios, esos profesionales nunca bien pagados y mal dotados de recursos para desarrollar su tarea, vienen de la Educación, de estudiar en un colegio. Este sencillo hecho nos pregunta: ¿Quiénes ocuparán sus puestos? ¿Importaremos médicos, enfermeras, técnicos de laboratorio? De la Educación viene básicamente todo y si no la ponemos en su lugar tendremos una sociedad medrosa y servil haciendo las delicias de los entusiastas de la ignorancia, que son muchos y con la agenda para el desastre en marcha.

Los hombres han nacido los unos para los otros” cita Fernando Savater al viejo Marco Aurelio en “El valor de educar”; “edúcales o padécelos”. Llevamos ya demasiado tiempo padeciéndolos: ahora muchos son políticos.

El autor es escritor

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